A veces nos complicamos la vida comprando productos carísimos de herbolario, cuando en nuestra despensa encontramos medicamentos naturales magníficos, rápidos y fáciles de preparar, como este remedio tradicional conocido como la "penicilina naturista" o la "penicilina vegetariana". En él se combinan los poderosos efectos de tres alimentos medicinales de primer orden como son el limón, el ajo y la cebolla, y puede ser un estupendo apoyo en diversos procesos como:
congestiones
infecciones
gripes, resfriados
procesos respiratorios
amígdalas inflamadas...
Ingredientes
1 ó 2 dientes de ajo (pueden llegar a ser hasta 6)
1 cebolla pequeña (o media cebolla mediana, incluso entera)
2 limones
Preparación
Método 1:
Exprimir los limones. Batir el zumo de limón junto con el ajo y la cebolla. Filtrar.
Tomar este zumo recién preparado en ayunas, mejor si es por la mañana, una hora antes del desayuno. Se puede tomar previamente una cucharadita de aceite de oliva para que no resulte tan fuerte al estómago si no estamos acostumbrados o lo tenemos un poco sensible.
Método 2:
Batir o machacar el ajo y la cebolla, incorporando el zumo de limón.
Ingerir tal cual siguiendo las mismas recomendaciones que para el anterior.
Algunas personas pueden presentar acidez después de tomarlo.
En cuanto al sabor, si se hace por el primer método descubriremos que no es tan desagradable como esperábamos. El segundo método lo hace un poco más fuerte, pero los beneficios que puede aportarnos bien merecen el esfuerzo.
Llamar a este preparado "penicilina" no es tan descabellado. pues combina tres antibióticos naturales que bien pueden compararse en algunos aspectos con esta, sobre todo porque están actuando en sinergia. Sin ir más lejos ya el investigador Chester Cavallito demostró cómo 1 mg. de alicina, uno de los principios activos del ajo equivalía a 15 unidades de penicilina, aunque su verdadera acción es en conjunto con el resto de principios activos más que aislada.
Es muy importante siempre que podamos, utilizar limón, ajo y cebolla
ecológicos, los de cultivo intensivo es probable que sean menos activos,
además de que en muchos casos estamos incorporando al preparado
residuos de tóxicos que no nos benefician.
ESTE ARTÍCULO ES SÓLO A MODO EDUCATIVO, PERO NO ES, NI SUSTITUYE EN NINGÚN CASO LA CONSULTA, TRATAMIENTO O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.
BIBLIOGRAFÍA
Cómo Cura el Ajo, Dr. J. Ll. Berdonces, Círculo de Lectores, 1996.
Mis Observaciones Clínicas sobre el Limón, el Ajo y la Cebolla, Prof. N. Capo, Autor Editor, 1969.
Considerada por muchos un elemento básico del botiquín natural, la arcilla o barro medicinal es un tipo de tierra con potencial curativo muy versátil. Además ha formado parte de los remedios naturales más valorados por el hombre y los animales desde la antigüedad. En este artículo abordaremos sobre todo su uso de forma externa, que puede ser útil tanto para personas como para animales.
PROPIEDADES DE LA ARCILLA
Gracias a la sinergia de todos sus componentes, tiene un alto poder de absorción y adsorción -atrae sustancias a la vez que fija y neutraliza toxinas y alcaloides- así como propiedades analgésicas, antitumorales, cicatrizantes, bactericidas, remineralizantes, vulnerarias, desintoxicantes, drenantes, o antiinflamatorias, entre otras. Estas características han hecho que tradicionalmente sea usada como apoyo en todo tipo de enfermedades, ya sea en su uso interno o externo, desde dolores, tumores, abcesos, afecciones de piel, inflamaciones, problemas musculares, articulares, congestiones, heridas, infecciones, intoxicaciones...
CÓMO MANIPULAR LA ARCILLA
Lo más aconsejable será introducirla en envases de cristal y manejarla con utensilios de madera, y nunca usar materiales que puedan dejar residuos como metales, plásticos, recipientes esmaltados, etc.
Cuando tengamos que añadir agua a la arcilla, jamás utilizaremos agua del grifo clorada, sino agua de manantial, mineral, o filtrada.
A la hora de retirar la arcilla lo haremos con agua sola, o infusiones, etc. pero no con jabón. Nunca hay que arrancarla de la piel. Si se ha pegado, echando agua sobre ella poco a poco se reblandecerá y saldrá sin problemas. No
hay que asustarse si al retirar la arcilla la piel está algo
enrojecida, es una reacción normal que pasará al cabo de un rato.
¿A qué temperatura se debe aplicar? En general se preparará a temperatura ambiente
pues es la forma como mantiene mejor sus propiedades. Pero en
determinados casos cuando no se tolere fría, podemos calentar la arcilla, ya sea al baño María, o añadiéndole agua caliente, o bien dejándola unos minutos al
sol, cerca de una estufa, en el horno, o encima de la tapa de una
cacerola al fuego.
Se puede preparar arcilla para varias veces (excepto si la arcilla se ha calentado), sobre todo si la vamos a necesitar a lo largo del día o de varios días seguidos.
Una vez usada hay que desecharla.
FORMAS DE APLICAR LA ARCILLA EN USO EXTERNO
Arcilla seca
Se usa tal cual en su forma natural en seco.
A modo de polvos de talco: utilizar arcilla de uso interno (por ser la más fina) como polvos de talco, para bebés por ejemplo.
Desodorante: se aplica arcilla de uso interno en los pies o en las axilas, esto ayuda a eliminar olores desagradables o a prevenir hongos.
Cama para nuestras mascotas enfermas: podemos hacer una camita de arcilla seca para nuestras mascotas enfermas, rellenando una funda de almohadón o bolsa de tela con ella, esto les ayudará a descansar mejor y favorecerá su recuperación.
Agua arcillosa
Se trata de obtener un agua turbia, añadiendo arcilla a la misma. Este agua se usará en las siguientes aplicaciones:
Fricciones: se moja un paño de algodón en el agua. Con él se procede a lavar o a friccionar la piel. Esta práctica es ideal para personas que permanecen encamadas o inmóviles, pues previene la aparición de llagas o de malos olores, a la vez que tonifica. No hay que aclarar la piel después.
Envolturas o Compresas: se moja un paño de algodón, toalla o similar en el agua arcillosa, se escurre y se aplica sobre la piel para descongestionar o aliviar en casos de insolación o de quemaduras, por ejemplo, o se usa como una versión más suave de la cataplasma por motivos prácticos o cuando esta no se tolere bien. Dependiendo de la finalidad y lugar donde se coloque, esta envoltura se cubrirá con otra tela seca, y se abrigará bien a la persona, para que no coja frío. Se puede ir renovando una vez se calienta.
Baño de arcilla: se echan en la bañera llena de agua templada, 3 ó 4 puñados de arcilla y se remueve. Mientras se está en el agua se consigue mantener la arcilla en suspensión con el movimiento de piernas y brazos. No hay que enjuagarse al salir. Esto va muy bien para la piel y ayuda a desintoxicar y a tonificar.
Baños de asiento, maniluvios y pediluvios: la arcilla se puede añadir al agua de los mismos para potenciar su acción. Gargarismos y enjuagues bucales: en un vaso de agua diluir sal
marina (entre una cucharadita y una cucharada) y arcilla de uso interno
(entre media y una cucharadita), se remueve y se realizan gargarismos o enjuagues bucales.
Útil en casos de afonía,
garganta inflamada, anginas, aftas, problemas de encías... etc.
Arcilla líquida
Haremos una mezcla de agua y arcilla, debe quedar como una pasta fluida (como una salsa), que podemos usar para:
Baños de barro de cuerpo entero: es ideal practicarlo al aire libre en verano, si tenemos terraza o jardín donde hacerlo. Se aplica la arcilla líquida sobre todo el cuerpo ya sea con la mano o con una brocha. Dejamos que seque al sol, y una vez seca procedemos a retirarla con agua, va muy bien para estos casos tener una manguera de agua cerca. Esto es excelente para regenerar la piel, calmar molestias de problemas como la artritis, dolores musculares, cansancio, celulitis, psoriasis, problemas de piel...
Baños de barro locales: Se hace igual y sirve para lo mismo que el baño de cuerpo entero, pero se aplica sólo sobre una parte del cuerpo. Esta práctica es más fácil ya que se puede realizar dentro de casa, si no podemos secarla al sol, simplemente dejamos que seque al aire.
Cataplasma de arcilla
Preparación
Se mezcla la arcilla con agua y se hace una pasta consistente, que quede flexible como para adaptarse a los pliegues del cuerpo, pero que no gotee.
Podemos ir mezclando directamente el agua y la arcilla, removiendo hasta obtener la consistencia deseada; o cubrir la arcilla con el agua sin remover, dejar que repose hasta que la absorba, y posteriormente añadir más arcilla si hiciese falta. Este último método suele dejar la arcilla más manejable para su posterior aplicación. Cómo ponerla en la piel La extenderemos sobre un paño de algodón o de hilo doblado, la cataplasma debe tener un grosor máximo de unos 2 cm., luego se coloca sobre la piel, con la parte de la arcilla sobre esta. También se puede untar sobre el cuerpo directamente, aunque el uso del paño resulta mucho más cómodo. La persona debe permanecer abrigada pues no debe coger frío.
Este emplasto puede ser útil en cualquier parte del cuerpo, pues tiene un poder calmante, analgésico, emoliente, antiinflamatorio, antibacteriano, antitumoral, etc.
Distintas cataplasmas que podemos hacer
Del "bajo vientre" o del estómago: se coloca sobre toda el área digestiva, incluyendo estómago, hígado e intestinos, o bien una parte de esta. Suele formar parte de muchos tratamientos naturales, pues desde el punto de vista de la naturopatía muchas dolencias comienzan en esa zona, y por lo tanto la arcilla es un excelente apoyo para ayudar desintoxicar, equilibrar y desinflamar. Normalmente se deja una o dos horas, una o dos veces al día.
Cataplasmas sobre cualquier parte del cuerpo, ya sea un área reducida como por ejemplo la rodilla, o zonas más amplias como la espalda o el pecho, o incluso en los genitales. En el caso del pecho la cataplasma será muy fina, y se aplicará despacio, en los genitales o en la espalda suele ser gruesa.
Sobre los ojos: se aplica cubriendo el ojo cerrado con una gasa, de forma que la arcilla no toque directamente el párpado. Hay personas acostumbradas que incluso se la ponen directamente sobre el párpado, pero cuando se seca resulta muy incómoda, al igual que a la hora de aclararla.
En el área del oído: se extenderá por la parte externa fuera de la oreja (alrededor de la misma), pero nunca dentro del oído.
Heridas abiertas
La arcilla en forma de cataplasma también se ha usado tradicionalmente con éxito sobre heridas abiertas que no tengan hemorragia. En este caso se pone directamente sobre la herida, y más tarde hay que retirarla con infusión de plantas como tomillo, romero o eucalipto, y desinfectarla con zumo de limón por ejemplo. Al lavar la herida puede ocurrir que quede algún resto de arcilla pegado, lo dejaremos, pues esto incluso ayudará en la cicatrización.
Otros elementos con que mezclar la arcilla para la cataplasma
Estas
cataplasmas además de con agua se pueden hacer con todo tipo de
líquidos naturales que potencian su acción y actúan en sinergia con la
arcilla. Algunos de ellos son: infusiones de plantas, vinagre de
manzana, zumos recién hechos de verduras o frutas, agua de mar, agua con
sal marina, miel. o aceite de oliva.
UNGÜENTOS DE ARCILLA
Se suelen emplear sobre todo en caso de tendinitis, problemas musculares, articulares, de piel... Se preparan mezclando la arcilla con un aceite como el de hipérico, oliva o miel, hasta que quede como una especie de crema que se unta sobre la piel. Se pueden añadir aceites esenciales o extractos de plantas para potenciar su acción.
OTROS USOS
La arcilla tiene innumerables usos más, por ejemplo podemos hacer dentífricos con ella (http://youtu.be/rRSHhANJsIw), mascarillas de belleza, o hasta usarla como absorbente de olores en el frigorífico.
CON QUÉ FRECUENCIA HAY QUE APLICARLA
Todo depende del tipo de
aplicación, finalidad de la misma, la persona a la que se le aplica. etc. Puede ser desde una cataplasma que se renueve cada hora en un abceso, una aplicación al día de un par de horas, varias aplicaciones al día espaciadas, hasta dejarla puesta la noche entera. Por otro lado, si se nota incomodidad, calor excesivo, o frío, por
ejemplo, es un indicativo de que es el momento de retirarla.
¿QUÉ ARCILLA ELEGIR?
A
no ser que podamos recogerla en nuestro propio terreno, cribarla y
solearla, asegurándonos de que el terreno esté libre de tóxicos,
tendremos que comprarla. Es muy importante adquirir sólo arcillas que se comercialicen con finalidad terapéutica (para evitar arcillas contaminadas), y estas las encontramos en algunos herbolarios o en farmacias.
Para empezar a familiarizarnos con ella si tenemos dudas sobre qué color o marca elegir, podemos buscar la arcilla que proceda de zonas más próximas a nuestro lugar de residencia, o escoger la de color verde como un primer acercamiento. El color de la arcilla
Hay quienes recomiendan diferentes usos para la arcilla según su color, sin embargo, el color no tiene por qué ser determinante en cuanto a su acción, pues todas las arcillas tienen características similares, si bien en proporciones distintas. Por ejemplo, las cualidades de una arcilla verde podrán variar dependiendo de su procedencia y del tipo de arcilla que sea, pero no necesariamente por el color; así pues, la montmorillonita, una de las arcillas más apreciadas por sus propiedades, puede ser desde blanca, verde o incluso azul. Se trata más de encontrar la arcilla que se adapte mejor a cada persona y problema concreto, y eso sólo lo sabemos probándolas, ya que esta tierra medicinal actúa de forma diferente en cada persona y problema, por lo que es mejor tener varios tipos de arcilla en casa. Por eso, si probamos una arcilla y sentimos que no está dando resultados, podemos pasar a otra, que quizás funcione mejor.
Por otro lado, las arcillas que han sido soleadas,
suelen ser más activas. Si no encontramos arcilla soleada, podemos
hacerlo nosotros mismos, dejándola varias horas o días expuesta a la luz
directa del sol.
Aunque algunas empresas nos venden la arcilla ya preparada a modo de mascarillas etc,. es preferible adquirir la arcilla pura en seco, y elaborar nosotros mismos el producto final.
PRECAUCIONES
La arcilla es un
elemento muy potente, por lo que hay que observar ciertas precauciones
sobre todo cuando se aplica sobre órganos importantes,
personas debilitadas, zonas muy congestionadas o tumores.
Hay que tener
en cuenta que tiene el poder de atraer hacia ella las sustancias
nocivas, por lo que es normal ver un "empeoramiento" en las primeras aplicaciones. Por ejemplo, una aplicación excesiva de repente sobre un tumor interno, podría causar demasiada inflamación con probabilidad de derivar en complicaciones.
Por eso es importante en muchos casos, sobre
todo cuando se trata de cataplasmas, empezar con aplicaciones breves, en capas finas, y no muy grandes, para ir aumentándolas progresivamente cuando comprobamos que el organismo va respondiendo positivamente, y de esta
forma evitar las reacciones fuertes.
También es aconsejable una vez
comenzadas las aplicaciones, no interrumpir el proceso, y seguir con ellas hasta que el problema se
solvente o mejore lo suficiente, lo que puede llevar desde varios días, semanas o incluso meses, dependiendo del problema.
ARCILLA DE USO INTERNO
Aunque en este artículo no entraremos en el uso interno de la arcilla, tenéis una entrada con vídeo dedicada al tema aquí y otro vídeo más extenso sobre este tema: http://youtu.be/Mw6uxwm4V3U
IMPORTANTE: ESTE ARTÍCULO TIENE SÓLO FINALIDAD EDUCATIVA, EN NINGÚN CASO ES O SUSTITUYE LA CONSULTA, TRATAMIENTO O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.
Fátima Solé
Naturópata
BIBLIOGRAFÍA
El Poder Curativo de la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Océano Ibis, 1998.
Curarse y Rejuvenecer por la Tierra, el Sol, las Plantas, el Aire y el Agua, Raymond Dextreit, editorial Acuario, 1983.
Cura natural por la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Arín, 1984.
El Poder Curativo de la Arcilla, Jorge Sintes Pros, editorial Sintes, 1977.
Cómo Cura la Arcilla, Marie-France Muller, editorial Integral, 1998.
Usos Curativos de la Arcilla (dvd), Carlos Lestón. L'Argilla Verde, Ricette, Dott. G. Ferraro, Argital.
Los perfumes y aguas de colonia contienen en general sustancias sintéticas, presentes también en otros productos de uso habitual, que pueden acumularse en el organismo, y que están relacionadas a largo plazo con problemas de salud como alteraciones hormonales, daños en distintos órganos, cáncer, o alergias, entre otros.
Elaborar nuestros propios perfumes y aguas de colonia en casa es muy fácil. Estimula nuestra creatividad y nos permite jugar con el efecto que los aromas tienen sobre las emociones, gracias al poder de la aromaterapia. Así, por ejemplo, podemos hacer un perfume que además de tener un maravilloso aroma, ejerza un efecto sedante y tranquilizador, o favorezca una actitud más feliz y positiva..
Hay muchas formas de prepararlos, aquí os presento 3 métodos básicos, flexibles y fáciles, que dan muy buenos resultados.
NECESITAREMOS ALGUNOS DE ESTOS INGREDIENTES:
Aceites esenciales (esencias)
Son el ingrediente básico. *Es muy importante que sean 100% naturales y puros, preferentemente ecológicos.
Podemos empezar con un sólo aroma, e ir añadiéndole toques de otro, aprendiendo poco a poco a jugar con las distintas notas aromáticas.
Algunos de los más conocidos son: lavanda, bergamota, rosa, jazmín, azahar, sándalo, cedro, naranjo, lemongrass, geranio, manzanilla, patchouli, incienso, ylang ylang, limón, mandarina, pomelo, romero, salvia...
¿Qué cantidad de aceites esenciales? No se puede dar una medida estándar pues todo dependerá de las esencias escogidas, de si preferimos un aroma suave y sutil o uno más persistente y penetrante, de si es una colonia para niños o para adultos, etc. Siempre es aconsejable empezar por la cantidad mínima e irla corrigiendo añadiendo más gotas, o nuevas esencias la vez que vamos testando el resultado final. Sin embargo, como orientación podemos empezar por una gota de aceite esencial por cada 10 mililitros de líquido portador, de ahí hasta lo que queramos, incluso llegar en algunos perfumes hechos con aceite vegetal a una parte de aceites esenciales y tres partes de líquido vehicular.
La mayoría de aceites esenciales utilizados en aromaterapia son bien tolerados por la piel, pero algunos aceites esenciales como el de canela o tomillo son dermocaústicos, por lo que se deben añadir con especial precaución y en dosis mínimas, y nunca para productos destinados a los niños.
Además, si hemos aplicado sobre la piel aceites esenciales de cáscaras de cítricos como la bergamota, mandarina, limón o pomelo, no la expondremos a la luz del sol directa, pues podría causar manchas.
Agua y/o hidrolatos Podemos usar agua mineral, de manantial o destilada, aunque lo ideal serán las aguas florales o de plantas aromáticas. Es decir, los hidrolatos, que son el agua que queda cuando se extraen los aceites esenciales. Es un agua aromática muy suave con propiedades cosméticas para la piel, y que podemos encontrar en herbolarios y farmacias, como el agua de rosas, de lavanda, de azahar o de romero.
Estas aguas también podemos hacerlas nosotros mismos, aquí tenéis un vídeo que explica cómo; este método sirve para hacer cualquier agua de flores o de plantas aromáticas: enlace al vídeo
Alcohol
En general el alcohol que se usa es o bien el del botiquín (de venta en farmacias), o un alcohol de cereal con aroma lo más neutro posible como el vodka. La graduación del mismo no es importante, pues lo rebajaremos con agua o con hidrolatos.
Aceite vegetal
Uno de los que da mejores resultados es el aceite de jojoba, aunque también se pueden utilizar otros como el de almendras o el de nuez de albaricoque. El de jojoba, que en realidad es una cera, tiene muchas ventajas, ya que su olor es neutro, no deja sensación grasa en la piel, y difícilmente se estropea, además de ser adecuado para todo tipo de pieles.
COLONIAS HECHAS CON AGUA AROMÁTICA (HIDROLATO)
Por su suavidad, serán las ideales para quienes no quieran utilizar alcohol o para hacer colonias infantiles.
Preparación
La base del preparado será el agua aromática. Si no tenemos hidrolato, se puede sustituir por agua destilada, agua mineral, o de manantial.
A este agua sólo tendremos que añadirle unas gotas de aceites esenciales de nuestra preferencia. Una vez añadidos los aceites esenciales al agua, agitaremos bien el envase. Dejaremos que repose durante un mínimo de 3 días, removiendo cada día la botella. Una vez listo, hay que agitar siempre antes de aplicarlo.
El envase será preferentemente de cristal oscuro y lo guardaremos alejado de fuentes de calor y de la luz directa del sol. Su duración dependerá de la del hidrolato, si queremos que permanezca más tiempo en buen estado podemos guardarlo en la nevera.
Los aceites esenciales en colonias para niños. Para los niños sólo sirven algunos aceites esenciales, y siempre echaremos la dosis mínima, pues son especialmente sensibles a los mismos y hay que ser cuidadosos. En todo caso nunca se utilizarán en bebés menores de 3 meses, y se evitará el área de los ojos y mucosas. Los aceites esenciales de lavanda, manzanilla romana y mandarina,bien utilizados, son seguros y suelen gustarles mucho, a la vez que les ayudan a estar más relajados y felices. (Aquí tenéis recomendaciones específicas de aromaterapia para niños dependiendo de cada edad: Aromaterapia para niños)
COLONIAS HECHAS CON ALCOHOL
Estas aguas de colonia nos darán un resultado más parecido a las colonias convencionales.
Preparación
Mezclar el alcohol elegido con hidrolato o con agua. La cantidad de cada uno dependerá de nuestro gusto y de la potencia del alcohol utilizado. Una opción sería, por ejemplo, 50% de alcohol etílico de 96º y 50% de agua o hidrolato. Pero podemos adaptar esta proporción a nuestro gusto o especial sensibilidad al alcohol. Por ejemplo, 30% de agua y 70% de alcohol o viceversa. etc., incluso preparando la colonia con alcohol puro sin el agua.
A esta mezcla le añadiremos los aceites esenciales.
Hay que remover bien y dejar reposar un mínimo de 15 días, agitando cada día, para que el aroma madure.
Agitaremos siempre el envase antes de aplicar la colonia, y guardaremos esta preferentemente en un envase de cristal oscuro, alejada de la luz y de fuentes de calor.
PERFUMES HECHOS CON ACEITE VEGETAL
Estos perfumes son ideales para aplicar con un roll-on o con la punta de los dedos, en pequeñas cantidades detrás de las orejas, muñecas, etc
Preparación:
Mezclar el aceite de jojoba con los aceites esenciales, remover muy bien, y dejar reposar en un lugar fresco y oscuro por lo menos 15 días, agitando todos los días.
Otra variante es mezclar aceite vegetal y alcohol, y luego añadir los aceites esenciales. Si optamos por esto también podemos jugar con las proporciones según gustos. Una posibilidad sería echar el 50% de cada uno, y luego los aceites esenciales elegidos.
Crear nuestros propios perfumes y aguas de colonia puede ser una actividad muy gratificante, y nos permite evitar sus equivalentes en el mercado cargados de sustancias químicas. También nos enriquece con la influencia que los aromas naturales ejercen sobre las emociones.
Os animo a ser exploradores en este mundo mágico de las esencias naturales, y a ganar autonomía y autosuficiencia aprendiendo a usarlas. Y ¿qué mejor regalo que un perfume hecho para alguien especial con todo el cariño? Las posibilidades son infinitas.
Fátima Solé
Naturópata
BIBLIOGRAFÍA
La Belleza Entra por la Boca, Txumari Alfaro, ediciones B, 2012
Hoy comparto con vosotros 3 propuestas totalmente naturales y sencillas de desodorante natural. A muchos nos preocupan todos los químicos tóxicos que llevan los desodorantes convencionales, compuestos nocivos para la salud que se acumulan en el organismo y que con el paso del tiempo pueden provocar cáncer, alteraciones hormonales, y otra serie de problemas de salud. Por eso es importante conocer las distintas opciones naturales que tenemos, algunas bien sencillas, como las que os presento a continuación.
ACEITE DE COCO
Hace años que utilizo los aceites y mantecas como magnífica opción de cosmética natural, pero nunca se me había ocurrido usarlos como desodorante. Hace poco buscando información sobre el tema, descubrí que hay mucha gente que los está utilizando con éxito como desodorante. Tiene su lógica, algunos de estos aceites y mantecas tienen propiedades bactericidas, algo que ayuda a neutralizar los olores corporales.
Cómo se utiliza el aceite de coco como desodorante:
Lo único que hay que hacer es hidratar las axilas con él, hasta que se haya absorbido bien. Si se hace así no hay problema de que manche la ropa, es como cuando lo usamos para hidratar la piel del cuerpo.
Podemos aplicarlo tal cual, o, si queremos darle algún aroma concreto, podemos añadir unas gotas de un aceite esencial de nuestra preferencia.
Cómo añadir los aceites esenciales:
Por cada cucharada sopera de aceite (unos 15 ml.) echaremos unas 4 ó 5 gotas de aceite esencial. Es importante utilizar aceites esenciales que no sean dermocaústicos fuertes como canela u orégano. Podemos usar otros más suaves, como el de lavanda, geranio, manzanilla, cedro, incienso, sándalo, mandarina, azahar, rosa, bergamota, lemongrass, romero, ylang ylang... Pero si nos va a dar el sol en las axilas hay que evitar los aceites esenciales de cítricos, como mandarina, limón, bergamota o pomelo, pues podrían ocasionar manchas en la piel. También habrá que tener en cuenta si estamos en un área donde hay insectos, que algunos aceites esenciales de flores como azahar, jara, rosa, pueden atraerlos.
Al baño María:
Si es invierno y la manteca se ha solidificado, la derretiremos al baño María. Una vez disuelta, apagamos el fuego, añadimos el aceite esencial, removemos suavemente, y dejamos enfriar en un molde.
MANTECA DE CACAO
La manteca de cacao, también funciona como un excelente neutralizador de olores, que además ofrece un rico aroma, y al tener el punto de fusión a los 34 ºC, se puede utilizar para hacer pastillas desodorantes que nos aguantarán hasta en verano dentro de casa si no hace demasiado calor. Se puede utilizar tal cual directamente, aplicándola como una hidratante en la axila, asegurándonos de que la piel la absorbe.
O podemos hacer el mismo procedimiento explicado en el aceite de coco, derritiéndola al baño María, para después añadirle nuestros aceites esenciales favoritos. Una sugerencia es dejarla enfriar en algún molde que le dé forma de pastilla, para facilitar su aplicación.
DESODORANTE NATURAL CON AGUA DE ROSAS O LAVANDA
Para esta tercera propuesta necesitaréis como base hidrolato o agua de rosas o agua de lavanda, es decir, el agua natural que queda de la extracción de los aceites esenciales. No nos referimos a aguas de flores con químicos añadidos que nada tienen que ver con los hidrolatos. También sirve cualquier otro hidrolato de vuestra preferencia, los encontraréis en herbolarios normalmente.
Pero si no tenéis agua de rosas natural, también podéis probar con infusión de pétalos de rosa, lavanda, o cualquier otra de vuestra preferencia. El preparado hecho con la infusión puede que dure menos tiempo y hay más riesgo de que manche la ropa.
Se necesitan:
30 ml. de agua de rosas o lavanda (2 cucharadas soperas colmadas)
1 cucharadita pequeña rasa de bicarbonato
10 gotas de aceites esenciales de vuestra preferencia (ver recomendaciones de los adecuados arriba)
Botellita espray rellenable
Procedimiento:
Se mezcla el agua de rosas o la de lavanda con la cucharadita de bicarbonato y se remueve bien hasta que el bicarbonato se diluya. Después lo echamos en la botellita y añadimos los aceites esenciales, cerramos y agitamos.
Aplicación:
Se aplican varias pulverizaciones sobre la axila, y después se distribuye con la mano, asegurándonos de que queda bien repartido. Hay que agitar antes de cada uso.
PARA LOS PIES
Estas propuestas sirven también para los pies, sobre todo el aceite de coco y la manteca de cacao, aunque podemos añadir en este caso otra opción como es la manteca de karité.
Es muy importante no olvidar que una ducha diaria, es necesaria para eliminar de la piel las toxinas que nuestras células han expulsado. Esto y una alimentación rica en alimentos saludables, sobre todo crudos, y pobre en alimentos procesados y de origen animal, contribuyen a un menor problema de olores desagradables y a que los desodorantes naturales funcionen mejor.
Cada persona es un mundo, y cada piel, por eso si una opción de desodorante natural no nos funciona, podemos ir probando otras, hasta encontrar la adecuada. Merece la pena el esfuerzo, aunque sólo sea para evitar la acumulación de tóxicos en el organismo, pues sobre esto sí que tenemos elección. Decidamos no convertir nuestro cuerpo en laboratorio de pruebas químicas de una industria sin escrúpulos que nos engaña y vende productos que saben no son saludables, y a la que apoyamos cada vez que compramos un producto. Pensemos que después, cuando lleguen los problemas de salud a causa de tanto tóxico acumulado, ellos no van a dar la cara ni a asumir responsabilidades.
Fátima Solé
Naturópata
*Sitios donde se pueden comprar algunos de estos productos por internet. Sólo los pongo como ayuda, pues mucha gente me pregunta sobre el tema, pero no me une a estas tiendas ninguna relación comercial, ni lo hago para darles publicidad:
- Aquí encontraréis las aguas florales, aceites y mantecas, y una buena variedad de productos para hacer vuestros preparados de cosmética natural: http://www.cremas-caseras.es/
Cuando pensamos en cosmética natural libre de químicos para el cuidado del cabello y de la piel, a menudo nos complicamos la vida buscando cremas ecológicas carísimas, o preparando las nuestras en casa hechas a base de fórmulas con ingredientes difíciles de encontrar.
Pero cada vez más gente sabe que con los aceites y mantecas vegetales tenemos casi todo lo que necesitamos para cuidar de forma natural, sencilla y eficaz, nuestra piel y cabello.
El único requisito es que sean aceites y mantecas naturales, extraídos a bajas temperaturas, y siempre que sea posible, ecológicos.
Una vez probamos la cosmética simple y natural usando los aceites y las mantecas, difícilmente nos vuelve a tentar ninguna crema comercial ni sus promesas. Los aceites naturales rinden mucho, y a la larga salen bastante más económicos que los productos más elaborados, dando los mismos o mejores resultados.
Estas son algunas ideas de los muchos usos que se les puede dar:
ROSTRO Y CUELLO
Contorno de Ojos
El aceite de rosa mosqueta, o el de argánson excelentes hidratantes, reafirmantes y antiarrugas para esta delicada área, además ayudan a eliminar manchas en la piel. Sólo hay que aplicarlos dando suaves toquecitos alrededor de los ojos, hasta notar que se han absorbido.
Si la textura nos resulta demasiado grasa, podemos poner el aceite sobre un disco de algodón ligeramente humedecido con agua y luego pasarlo con delicadeza sobre la piel. Después nos maquillaremos normalmente, pues estos aceites funcionan como cualquier crema, sólo hay que esperar unos minutos para que se absorban ayudando con un suave masaje. Si hemos echado demasiado aceite y no se absorbe todo, pasando un paño suave por la piel, retiramos el exceso. Todo esto sirve también para los aceites en la cara y en el cuello.
Cuidar rostro y cuello
La cantidad de aceites que podemos utilizar aquí es larga, algunos son: rosa mosqueta, sésamo, argán, jojoba, nuez de albaricoque, avellanas y macadamia. Estos son excelentes además si vamos a maquillarnos después. Otros más densos como el de almendras dulces, es preferible dejarlos como tratamiento de noche en el caso de ir maquilladas durante el día.
El de jojoba, que en realidad es una cera natural, es ideal para pieles grasas o mixtas, pues además de hidratar y regenerar, ayuda a equilibrar la secreción grasa de la piel y a que poco a poco luzca más limpia. También tiene la ventaja de que difícilmente se estropea si es de calidad. El de nuez de albaricoque es magnífico siempre que queramos un aporte extra de luminosidad. El de rosa mosqueta, sésamo, y argán ayudan a tonificar, reafirmar, hidratar y a eliminar manchas.
Se aplican igual que una crema, dando un suave masaje con los dedos hasta que penetren en la piel.
Reforzar la acción de los aceites para cara y cuello:
Esto se consigue preparando una mezcla de nuestro aceite vegetal preferido con aceites esenciales reafirmantes, tonificantes y antiarrugas como el de geranio, sándalo, jara, naranjo amargo (hojas), rosa, mirto... o reguladores de la secreción grasa como geranio, árbol del té, romero, cedro... calmantes de la piel estresada como la picea negra, manzanilla, incienso, ylang ylang, sándalo... Nunca utilizaremos aceites esenciales de cítricos en este caso durante el día, pues pueden provocar la aparición de manchas en la piel. Una opción sería mezclar en 50 ml. de aceite vegetal, de 10 a 15 gotas en total de uno o varios de estos aceites esenciales.
Labios
Entre las mejores opciones que tenemos para hidratar y cuidar los labios, están las mantecas, sobre todo la de karité y la de cacao, aunque también podemos utilizar otros aceites de nuestra preferencia.
Desmaquillar
En el mercado cada vez encontramos más oferta de maquillajes ecológicos, respetuosos con la naturaleza, con nuestra salud y con los animales. Pero, independientemente del tipo de maquillaje que usemos, para desmaquillarnos tampoco necesitamos ningún producto específico si tenemos los aceites, que limpian la piel y a la vez la tratan y la cuidan. Cualquier aceite vegetal de calidad puede servir, el de sésamo, argán o el de almendras dulces, son excelentes, por ejemplo. Para desmaquillar los ojos van muy bien el de nuez de albaricoque que elimina cualquier máscara de pestañas por muy resistente que sea, y el de argán.
CUERPO
Hidratar el cuerpo con aceites y mantecas vegetales es uno de los mejores regalos que nos podemos hacer. Si somos constantes, con el tiempo veremos como, simplemente con este gesto, mejora notablemente la hidratación de la piel, su elasticidad y firmeza, y además se atenúan la celulitis y las estrías. Algunos aceites que dan excelentes resultados son el de sésamo, oliva, almendras dulces, aguacate, germen de trigo, la manteca de coco, karité, y la de cacao.
La aplicación de las mantecas dependerá de la temperatura ambiente, pues según la misma estarán en estado sólido o líquido. Si están sólidas podemos aplicarlas calentándolas con la mano o al baño María.
Hay 3 formas de hidratar el cuerpo directamente con aceites y mantecas vegetales:
1- Antes de la ducha: Esta es una magnífica práctica procedente del Ayurveda (masaje abhyanga), y consiste en, una vez en la ducha, pero antes de la misma, masajear todo el cuerpo con el aceite. Después se procede con la ducha normalmente. Esta práctica es ideal cuando se están pasando momentos de "bajón" emocional, pues actúa no sólo sobre el estado físico, sino también sobre el estado emocional.
2- Después de la ducha: Hay que aplicar el aceite con un suave masaje por toda la piel húmeda después de la ducha, antes de secarse. Es excelente en verano, ya que es una forma de hidratar dejando una sensación más ligera en la piel, pero no por ello menos efectiva. Eso sí, la toalla con la que nos sequemos quedará un poco manchada.
3- A modo de crema: Utilizamos el aceite o la manteca directamente sobre la piel como si fuera una crema. Muy recomendable en invierno, o cuando la piel está muy reseca.
Podemos añadir algunos aceites esenciales de nuestra preferencia al aceite o manteca vegetal, y así disfrutar de la aromaterapia que actúa tanto en el plano físico como en el emocional.
CABELLO
Mascarilla y Acondicionador en Uno
Las mantecas y aceites vegetales, hacen ambas funciones a la vez, así que cuando las usamos dejamos de necesitar ambos productos.
Es tan sencillo como extender el aceite o la manteca escogidos en el cabello, dejarlo actuar durante un mínimo de media hora, mejor entre una hora y dos, y luego proceder al lavado normal.
Si durante la aplicación de la mascarilla podemos envolver el pelo en una toalla y que nos dé el calor del sol sobre la misma unos minutos, potenciaremos su acción. Haciendo esto el pelo queda suave e hidratado, efecto que a menudo dura más de un lavado.
Entre las mejores opciones para hacer estas mascarillas están la manteca de karité, la de coco, o la de cacao, y el aceite de argán, el de jojoba o el de aguacate y onagra.
¿Y PARA EL BEBÉ?
Los conocidos "aceites para bebé" en general son aceites
minerales derivados directamente del petróleo a los que se les añaden
fragancias. Se hace difícil entender, cómo puede haberse popularizado el
uso del petróleo sobre la delicada piel de un ser humano que está en un
momento tan vulnerable e importante de su vida, existiendo opciones naturales tan maravillosas e inocuas como el macerado de caléndula, el aceite de almendras, o la manteca de karité.
ALGUNOS DE LOS MUCHOS ACEITES QUE PODEMOS USAR
Aquí dejo algunas ideas de aceites vegetales que podemos ir descubriendo en su uso cosmético para piel y cabello: avellana, almendra dulce, argán, oliva, jojoba, rosa mosqueta, nuez de albaricoque, sésamo, aguacate, macadamia, germen de trigo, cáñamo, calófilo, borraja, onagra, girasol... Y mantecas vegetales como: karité, coco, cacao...
CONSERVACIÓN DE LOS ACEITES
Excepto el aceite de jojoba, y las mantecas vegetales que duran bastante a temperatura
ambiente, es recomendable conservar el resto en la nevera, pues así se mantendrán más tiempo en perfecto estado. La mejor forma de saber si un aceite
sigue en condiciones para su uso cosmético no es tanto mirar su
fecha de caducidad, sino olerlo. El olor a rancio delata un aceite que
ya no tiene las propiedades que debería. Algunos aceites se oxidan con bastante facilidad, como el de germen de trigo, y hay que tener especial cuidado con ellos, incluso al comprarlos, pues dependiendo de las condiciones de transporte y almacenaje, pueden estar ya algo deteriorados en el mismo comercio.
Esto son sólo algunas ideas, pero cada piel es un mundo, así que os
animo a ir probando y jugando con los aceites, hasta que encontréis los
que mejor se adapten a vosotros. Alternar varios aceites además tiene la gran ventaja de que nos beneficiamos de las distintas propiedades de cada uno. Lo ideal es empezar con los que más a mano
tenemos o los que nos sean más fáciles de encontrar, y sobre todo, disfrutar mucho en este camino de descubrimiento de la sabiduría de la naturaleza.
Los cuidados naturales nos ayudan a sentirnos mejor, pero contra el paso del tiempo, una de las mejores fórmulas es disfrutar de cada etapa de la vida aceptándola sin resistencias, y dejándonos sorprender por todo el aprendizaje y todas las cosas bellas que nos traiga. Al fin y al cabo, la belleza física es subjetiva y cultural, y la verdadera belleza la refleja cada persona sólo desde su corazón.
Fátima Solé
Naturópata
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA Por Una Cosmética Inteligente, Dominique Baudoux, Amyris ediciones Aromaterapia, Enrique Sanz Bascuñana, editorial Hispano Europea
ENLACES
http://www.chopra.com/abhy
http://mapi.com/ayurveda_health_care/newsletters/ayurvedic_abyanga.html
Los análisis han sido realizados a la fruta o verdura
totalmente preparada para el consumo, de la forma como se toma
habitualmente, es decir, lavada
o pelada según el caso. Los arándanos y el
apio lavados, por ejemplo, las cebollas y las naranjas peladas. Así se
demuestra una vez más, que lavar o pelar no garantiza librarse de estos tóxicos
tan dañinos.
Todos los productos son originarios de EEUU, excepto los que especifica que son importados, por eso algunos se repiten dos veces, pues se han analizado tanto los de origen nacional como de importación.
Estos estudios siempre son relativos, pues dependen de la época del año, del origen, de las plagas que hayan tenido, etc., pero pueden servir de referencia para hacernos una idea de lo que servimos en nuestras mesas cuando consumimos productos rociados con venenos, nocivos para la salud y para el medio ambiente.
A NÚMERO MÁS BAJO, MAYOR CANTIDAD DE PESTICIDAS
1.Manzana
2.Apio
3.Pimiento
4.Melocotón
5.Fresas
6.Nectarina
(importado)
7.Uva
8.Espinacas
9.Lechuga
10.Pepino
11.Arándanos
(nacional)
12.Patata
13.Berza
14.Cerezas
15.Chile
picante
16.Pera
17.Nectarina
(nacional)
18.Judías
verdes
19.Ciruela
(importado)
20.Arándanos
(importado)
21.Zanahoria
22.Frambuesas
23.Calabacín
24.Naranja
25.Brécol
26.Cebolleta
27.Plátano
28.Melón
amarillo
29.Tomate
30.Melón
cantaloup (importado)
31.Coliflor
32.Papaya
33.Ciruela
(nacional)
34.Calabaza
35.Champiñones
36.Sandía
37.Pomelo
38.Boniato
39.Melón
cantaloup (nacional)
40.Kiwi
41.Berenjena
42.Mango
43.Espárragos
44.Guisantes
(congelados)
45.Col
46.Aguacate
47.Piña
48.Maíz
dulce
49.Cebolla
¿REALMENTE SALE MÁS CARO LO ECOLÓGICO?
A medio y
largo plazo lo que sí sale caro para nuestra salud y la del medio ambiente es
consumir y apoyar el cultivo de productos cargados de venenos.
Cáncer,
alteraciones hormonales, problemas de fertilidad, problemas de tiroides,
Alzheimer, Parkinson, hiperactividad, alergias, asma…. son sólo algunos de los
muchos problemas de salud que se pueden relacionar con una exposición a dosis
bajas de pesticidas durante largos períodos de tiempo.
No esperéis
que los gobiernos o las empresas tomen responsabilidad sobre esto
y pongan la salud de las personas y del medio ambiente por encima de los
beneficios económicos. Pero cada uno de nosotros tiene el poder como consumidor de elegir lo que compra, ese es un poder al que a menudo se renuncia y se vende a la manipulación de las grandes corporaciones que son las que mueven los hilos con publicidad agresiva y engañosa por todos lados.
Cada pequeño gesto de una persona
mueve mareas de cambio, apoyemos a quienes se comprometen a proteger a la Tierra y a las personas produciendo de forma ecológica.
Aquí dejo
algunas ideas para aquellos que quieran pasarse poco a poco a un consumo ecológico
responsable, que no contamine ni su salud ni la de la Tierra:
Busca
cooperativas de consumo, asociaciones, pequeños agricultores de tu zona,
mercados semanales, supermercados ecológicos. Te sorprenderás de la oferta
que hay, que crece cada día. Una buena opción para empezar pueden ser las cajas
de frutas y verduras a un precio único que suelen salir más económicas. También
puedes preguntar en el comercio donde compras habitualmente, algunas grandes
superficies dedican cada vez más espacio a estos productos, aunque suelen estar
poco visibles, no son la opción ideal, pero sí una buena forma de empezarse a familiarizar
con la compra ecológica poco a poco.
Revisa
tus hábitos de alimentación. Seguro que hay muchos productos en tu carro de
la compra que además de no necesitar, no te alimentan y te dañan. Si aprendes a
prescindir de ellos, tu salud te lo agradecerá y lo que ahorres por un lado, lo
podrás invertir en un carro más consciente y saludable. Por ejemplo, beber sólo
agua y zumos elaborados en casa directamente, en lugar de tantas colas, bebidas
gaseosas cargadas de azúcares, aspartame, edulcorantes…. La bollería
industrial, toda la gama de fritos para picar… ¿de verdad que los necesitamos?
Cambia el chip y cuando quieras “dipear”, prepara un rico guacamole y “dipea”
con verduras crudas ecológicas cortaditas en tiras ¡está riquísimo! Reeduca el paladar para valorar y disfrutar de los
alimentos de verdad, no te dejes engañar por sabores falsos y vacíos de
nutrientes.
Huye de
los precocinados. No es verdad que se necesite invertir mucho tiempo
en la
cocina para comer bien. La opción crudivegana, por ejemplo, es rapidisima y sanísima. de sus recetarios se sacan excelentes ideas de cocina sana, fácil y rápida. Los alimentos precocinados son caros y alimentan
bastante poco, además de que la mayoría están cargados de aditivos,
conservantes y grasas trans. ¿Tanto cuesta preparar una rica macedonia
de
frutas, un gazpacho, unas berenjenas
al
horno, verdura al vapor, o un bocata de pan integral de espelta con aguacate laminado y
unas
hojas de lechuga y tomate? Y si te apetece una pizza, actualmente ya
puedes
conseguir en muchos sitios bases hechas con masa madre y harina integral
que rellenas tú en casa sabiendo lo que le echas, incluyendo las grasas.
Huye de las pizzas cargadas de grasas hidrogenadas y materias primas de
bajísima calidad nutricional.
Revisa los
tóxicos en cosmética y limpieza. Aprender a hacer nuestros propios
productos de limpieza y de cosmética abarata enormemente el carro de la compra
a la vez que eliminamos una cantidad inmensa de tóxicos en el hogar. Un saquito
de nueces de lavado, por ejemplo, nos ofrece la posibilidad de lavar la ropa
durante muchos meses, por un precio asequible. Un aceite puede ser la mejor
crema hidratante, desmaquillador, mascarilla para el cabello o acondicionador.
Descubre cómo con pocas cosas como vinagre, bicarbonato, sal, limón y nueces de lavado, puedes
limpiar prácticamente todo en casa sin intoxicar a los tuyos y ahorrando muchísimo dinero.
Cultiva
tu propia comida. Incluso si sólo puedes hacerlo en macetas, te
sorprenderás de todo lo que puedes tener en pocas macetas en una terraza con
poca inversión, pues puedes reciclar envases como recipientes para la plantas,
hacer tu propio compost etc. Algo tan sencillo como el aloe vera será cosmética
gratuita y de la mejor para tu piel, y un estupendo suplemento vitamínico que
añadir a tus batidos. Tomates, pepinos, fresas, lechugas, calabazas (que te
dará infinidad de hojas que puedes consumir también), plantas aromáticas y
medicinales… etc. Es increíble la autosuficiencia que se gana cuando cultivas
aunque sean pocas cosas. Aprovecha y siembra las semillas de verduras y frutas
ecológicas que consumas.
Y por último, no te agobies. Cuando empezamos a cambiar los hábitos hacia un
estilo de vida más ecológico, podemos agobiarnos porque vivimos en una sociedad
donde se ha normalizado precisamente todo lo contrario. El cambio no se puede
hacer de repente, es mejor ir poco a poco incorporando nuevos hábitos y dejando
otros que ya no queremos. Pero no hay que obsesionarse, nos lo ponen realmente
difícil para poder vivir una vida ecológica y totalmente consecuente, pero si
cada uno de nosotros se compromete, en la medida de sus posibilidades y
circunstancias, ya es mucho lo que estamos haciendo, por nosotros y por el
Planeta. Simplifiquemos, ahí empieza el secreto para avanzar hacia el verdadero progreso.
Fátima Solé
Naturópata
ENLACES DE REFERENCIA
Lista original de la EWG en la web donde publican la guía anual
Interesante conferencia sobre tóxicos ambientales y salud impartida por Nicolás Olea, catedrático de Medicina en la Universidad de Granada y Coordinador de Investigación del Hospital Clínico de Granada
Hace ya un tiempo que publiqué un artículo y un vídeo explicando para qué sirven las nueces de lavado y cómo hacer con ellas un jabón natural que puede servir para infinidad de usos: detergente para la lavadora, límpiador multisuperficies, gel, champú... etc. Quien quiera verlo puede ir al artículo completo y al vídeo AQUÍ.
He ido probando nuevas formas de prepararlo y he dado con un método que me gusta más. Se necesita más tiempo para prepararlo, sobre todo horas de reposo del macerado, pero con la misma cantidad de nueces sale más líquido, así que es una forma de sacarle más partido.
Paso a explicaros cómo se hace:
Tomamos 20 mitades de nueces de lavado y las ponemos a hervir a fuego suave durante 20 minutos en 2 litros de agua. Una vez apagado el fuego, tapamos el recipiente con las nueces y el agua, y los dejamos en maceración durante 8 horas.
Pasadas las 8 horas, filtramos el líquido, lo guardamos, y volvemos a utilizar las mismas nueces repitiendo el proceso del punto 1.
Después de las 8 horas de reposo del macerado, filtramos el líquido resultante y lo guardamos. El tercer paso es el mismo, hervir las mismas nueces con 2 litros de agua, 20 minutos, pero en este caso trituraremos unos segundos las nueces en la batidora con parte del agua que vamos a utilizar para hervirlas. Aquí hay que ir con mucho cuidado tanto al triturar como al hervir, pues sale muchísima espuma. Al hervir, para evitar que la espuma salga del recipiente, hay que utilizar un recipiente amplio e ir removiendo constantemente a fuego bajo hasta que haya menos espuma.
Una vez el macerado haya reposado 8 horas, lo filtramos y juntamos el líquido resultante con el resto que hemos ido haciendo.
¡Ya tenemos nuestro magnífico detergente multiusos libre de tóxicos!
NOTA: Con el calor este detergente natural tiende a estropearse antes, y no dura tanto como en invierno, que puede llegar a estar en perfectas condiciones hasta 3 semanas. En verano lo que podemos hacer es o bien hacer menos cantidad, o bien guardarlo en la nevera para que aguante más tiempo.