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domingo, 9 de octubre de 2016

CATAPLASMAS DE ARCILLA CONTRA TUMORES

Las cataplasmas para combatir manifestaciones tumorales en el organismo han sido muy utilizadas tradicionalmente. Por ejemplo, Maria Treben en sus libros destaca la importancia de las cataplasmas de cola de caballo al vapor contra tumores.

Además de las plantas, la tierra medicinal se ha usado en cataplasmas desde la antigüedad. Plinio el Viejo (23-79 d. C.) relata en su Historia Natural (libro XXXV - LVII) cómo los médicos de la época utilizaban arcilla de Cimolia de color blanco y otra con tonalidad púrpura para curar tumores. El destacado sacerdote y naturópata Sebastian Kneipp, precursor de la balneoterapia actual, reservaba también a finales del siglo XIX un lugar importante para las cataplasmas de arcilla en sus tratamientos contra el cáncer. Y hace unas décadas, el francés Raymond Dextreit, uno de los padres de la geoterapia moderna, recopiló en sus libros información y testimonios del uso de la arcilla medicinal contra tumores.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el uso de la arcilla generalmente ha formado parte de un conjunto de prácticas naturales, como la adecuación de la dieta, toma de infusiones y jugos naturales, ejercicio, sudoración, baños solares, hidroterapia, relajación, solución de conflictos emocionales... Además de que a menudo se alternan con fomentos de plantas, por lo que la arcilla estaría actuando en sinergia con el resto de elementos.

IMPORTANTE: Los contenidos compartidos aquí tienen sólo finalidad educativa e informativa, pero en ningún caso sustituyen ni son, la consulta, tratamiento, o diagnóstico del profesional de la salud competente. El uso e interpretación que cada uno dé a la información aquí compartida es responsabilidad suya.

QUÉ ARCILLA USAR 
Lo ideal serían las arcillas más cercanas al lugar donde vivimos y que nos garanticen que vienen limpias y libres de contaminación y que han sido expuestas al sol.

Por otro lado, cada persona es única y la sinergia que se produce entre la persona, el problema concreto que padece, y una determinada arcilla, también es única. Si después de unos días de uso se nota incomodidad durante el tiempo de aplicación de la cataplasma y el organismo parece no adaptarse a esta, lo habitual es cambiar a otro tipo de arcilla hasta encontrar la que a esa persona en concreto le siente mejor. Ante la duda, se suele comenzar con arcilla verde, o montmorillonita.


Más ideas
Si se quiere aplicar una cataplasma en zonas de superficie curva como el pecho de la mujer, las arcillas más gruesas facilitarán su adhesión.


CÓMO HACER LA CATAPLASMA
Una de las formas más habituales de hacerla es:
  • Colocar la arcilla en un recipiente de cristal, cubrir con agua sin cloro a temperatura ambiente (agua de manantial, filtrada... etc.). Dejar un tiempo hasta que el agua se absorba. Después remover con una cuchara de madera, y añadir más arcilla o agua si fuese necesario. La consistencia final debe ser de una pasta densa, que aguante sobre un paño sin deshacerse. 
Más ideas
Al preparar la mezcla hay que tener en cuenta que es más fácil rectificar añadiendo arcilla, por lo que es mejor echar un poco más de agua al principio y agregar arcilla después si fuese necesario.
Si se tiene mucha prisa se puede preparar la masa mezclando directamente el agua y la arcilla. Remover hasta obtener la consistencia deseada.
En lugar de agua se puede hacer la masa con infusiones de plantas.
La arcilla se puede dejar hecha para ser usada durante varios días. Un método sencillo de guardarla es en un recipiente de cristal tapado con un plato y mantener en un lugar fresco alejado de fuentes de calor y de corrientes de aire.

CÓMO APLICAR LA CATAPLASMA
Dependerá del área donde se vaya a poner, pero generalmente se suele utilizar así:
  • Extender la arcilla sobre un paño de tono claro de tela natural (algodón, lino, cáñamo...), o sobre varias capas de papel de celulosa sin tinta que no esté blanqueado. También sirve una hoja de vegetal resistente como la de col. El grosor de la cataplasma dependerá del caso, pero puede ser desde unos milímetros, hasta un par de centímetros. Se coloca la parte de la arcilla directamente sobre la piel, y la persona se abriga bien.
  • El tiempo de aplicación: en el caso de tumores internos, y para evitar reacciones o que pudiera extenderse debido a la potente acción de la arcilla, se comienza la primera semana con cataplasmas muy finas durante unos minutos, una vez al día. Progresivamente se aumenta el grosor de la misma hasta 2 cm., llegando a 2 ó 3 aplicaciones diarias. El tiempo de aplicación no debe superar nunca las 3 horas. Sobre los tumores externos se suelen aplicar cataplasmas gruesas de 2 cm. durante una hora, y se van renovando sucesivamente a lo largo del día. A medida que se mejora, la duración de las cataplasmas aumenta a 2 horas. En el caso de que se sienta incomodidad o calor en la zona, o que la arcilla se seque, hay que retirar la cataplasma. Estas aplicaciones pueden continuar durante meses o incluso años.
  • Una vez transcurrido el tiempo de uso, se retira la cataplasma, y se acaban de limpiar los restos ayudándose con agua (sin cloro), o con agua (sin cloro) y sal marina. Si ha quedado algún resto de arcilla pegado a la piel, nunca hay que arrancarlo, sólo mojar con agua hasta que se desprenda por si solo. En heridas o llagas a veces queda un poco de arcilla pegada, con el paso del tiempo se irá soltando por sí misma. La arcilla ya usada se debe desechar.
Más ideas
La arcilla también se puede extender directamente sobre la piel, y sobre ella colocar el paño antes mencionado.
En el caso de áreas con vello o cabello, se puede poner una tela o gasa fina de
algodón entre la arcilla y la piel para evitar incomodidades, aunque la acción de la arcilla así disminuye.

PRECAUCIONES
La arcilla no debe entrar en contacto con metales que pudieran soltar residuos, ni con plásticos, recipientes barnizados, etc. Lo mejor es utilizar recipientes y utensilios de cristal grueso, madera, porcelana... o en su defecto, de acero inoxidable.

Las personas muy débiles no suelen tolerar bien una cataplasma de arcilla. En ese caso se suelen hacer aplicaciones breves de un paño que se ha humedecido en agua arcillosa o en arcilla líquida, bien escurrido y tapado con otro grueso seco, abrigándose bien.

Si se han de poner cataplasmas sobre varios órganos importantes, se van alternando, nunca se ponen varias cataplasmas a la vez.


UNA REFLEXIÓN: TIEMPOS COMPLICADOS EN CUANTO A TUMORES
Vivimos tiempos complicados en cuanto a los tumores. Su aumento es vertiginoso y las estadísticas dejan claro que en pocos años una gran parte de la población los padecerá o habrá padecido. Sin embargo, algunos especialistas afirman que muchos de estos tumores no darían nunca problemas, o desaparecerían por sí solos, y que que se podría estar sobrediagnosticando y tratando a millones de personas por cánceres que no lo son, algo sobre lo que deberíamos reflexionar y contrastar antes de someternos a tratamientos agresivos, invasivos y tóxicos.

Hemos olvidado lo que es vivir en armonía con las normas de la Naturaleza. Como consecuencia de esto todos los días liberamos al ecosistema externo e interno (nuestro cuerpo) miles de sustancias sintéticas y radiaciones potencialmente cancerígenas. No se respeta el principio de precaución, ya que pocas son evaluadas por su impacto sobre la salud a medio-largo plazo antes de ser comercializadas. Prima el "crecimiento" y "desarrollo" antes que el sentido común y la salud.

Metales pesados, pesticidas, herbicidas, radiaciones ionizantes y no ionizantes, organismos modificados genéticamente, disruptores endocrinos en cosméticos, alimentos, productos de limpieza, utensilios de cocina y hasta en la ropa, aire contaminado y agua de poca calidad... una lista interminable de elementos cotidianos con potencial cancerígeno, neurotóxico, o que puede afectar a la fertilidad. Pequeñas cantidades "dentro de la legalidad" de tóxicos, procedentes de muchas fuentes, cuyo efecto cóctel se desconoce porque nunca se ha estudiado.

Los "inteligentes" seres humanos nos empeñamos en seguir buscando "la cura del cáncer", pero el interés por ir a la raíz, a las verdaderas causas, es nulo. Apenas se financian estudios epidemiológicos, porque demostrar que un tóxico ambiental mata y destroza la salud no está bien visto, "quita puestos de trabajo", hace "perder mucho dinero", o "crea alarma social"... Se invierte en investigaciones carísimas para descubrir medicamentos más caros aún, y poco importa si las causas del mal siguen ahí, porque no interesa verlas. Se da la paradoja de que hasta las campañas para recaudar fondos como las del lazo rosa, están respaldadas por la misma industria que contamina con sustancias cancerígenas.

Y de esto formamos parte todos. Cuando sabemos, por ejemplo, que un herbicida o un pesticida es sospechoso de ser cancerígeno o neurotóxico, que acaba con la biodiversidad y provoca malformaciones infantiles, pero seguimos fumigando con él aunque existan alternativas para hacerlo con una sustancia inocua. O apoyamos a quienes fumigan comprando sus productos.

La responsabilidad para conseguir cambios a gran escala comienza desde el individuo. Y esta responsabilidad va éticamente y por justicia más allá de nuestro tiempo, ya que buena parte de estos tóxicos causan daño heredado transgeneracional. Es decir, muchos de los cánceres y enfermedades hereditarios, en realidad podrían ser daños por tóxicos transmitidos de padres a hijos. Si de verdad nos preocupa que la gente enferme de cáncer, dejemos de contribuir al envenenamiento de este bello Planeta y de las células de quienes lo habitamos.


Fátima Solé
Blogger, youtuber, naturópata.


MÁS SOBRE LA ARCILLA DE USO EXTERNO EN EL BLOG
En esta entrada del blog tenéis más información: Arcilla Medicinal de Uso Externo: Cómo Utilizarla

BIBLIOGRAFÍA
- La Salud de la Botica del Señor, Maria Treben, editorial Ennsthaler, 2012.
- Natural History, Pliny, (volume IX, libri XXXV, LVII), english translation by H. Rackhan, Harvard University Press, London, MCMLXI.
- The Codicil to My Will for the Healthy and the Sick, Sebastian Kneipp, H. Grevel & Co., London,1897. 
- El Poder Curativo de la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Océano Ibis, 1998.
- El Poder Curativo de la Arcilla, Jorge Sintes Pros, editorial Sintes, 1977.
- Curarse y Rejuvenecer por la Tierra, el Sol, las Plantas, el Aire y el Agua, Raymond Dextreit, editorial Acuario, 1983.
- Nuevo Tratado de Medicina Natural, Raymond Dextreit y Michel Abehsera, EDAF, 2001.
- Cura natural por la Arcilla, Raymond Dextreit, Arín, 1984.
- Cómo Cura la Arcilla, Marie-France Muller, RBA Ediciones de Librerías, 1998.
- La Reforma Pro-Salud, J. Amigó, tomo 1, autoedición del autor, 1988.

ENLACES RECOMENDADOS
Prácticas naturales
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martes, 15 de septiembre de 2015

ARCILLA DE USO INTERNO: CÓMO UTILIZARLA

La arcilla de uso interno (barro medicinal) es un poderoso remedio que tradicionalmente se ha utilizado contra situaciones puntuales como intoxicaciones, diarreas o vómitos, y también en planes de desintoxicación, remineralización, como depurativa, contra úlceras... entre otras muchas importantes aplicaciones que se le pueden dar. Es por esto que muchos la consideramos un básico del botiquín natural.

Y no sólo es útil para las personas, suele ser muy eficaz también para los animales, no en vano estos, cuando viven en estado salvaje, se tratan instintivamente con arcilla.

Contrariamente a lo que pueda parecer, es agradable de tomar ya que la arcilla pura no tiene ningún sabor.

Evidentemente, esta información es general y un repaso a los usos tradicionales de la arcilla, pero cada uno es responsable de buscar el asesoramiento médico adecuado ante problemas de salud que lo requieran.

CÓMO SE TOMA
No hace falta tomar grandes cantidades, pues la acción de la arcilla suele funcionar a dosis homeopáticas o muy pequeñas.
  1. Echar la arcilla en un vaso de agua (filtrada, de manantial, etc. debe ser sin cloro), y remover. Hay que manipular la arcilla con cuchara de madera y echar en vaso de cristal. Se puede tomar inmediatamente si es necesario, o dejar reposando varias horas. Si ha reposado, antes de tomarla
    se puede remover un poco de nuevo.
  2. Beber sólo el agua, a pequeños sorbos, y dejar el poso. La ingesta del poso se puede hacer de forma progresiva en tomas de arcilla que duren varios días o semanas, una vez comprobado que se va tolerando bien y que no causa estreñimiento.
  3. El momento de ingerirla será por la mañana en ayunas, o por la noche antes de acostarse. También se puede repartir la ingesta en varias tomas a lo largo del día, siempre alejada de las comidas (p. ej. una hora antes de comer).
  4. Las curas largas suelen ser de 3 semanas, descansando una y volviendo a comenzar el ciclo durante dos meses. Después se suele continuar la cura tomándola semana sí, semana no.
Si se prefiere mezclar con algún otro líquido para cambiar el sabor, se puede hacer el preparado con infusión de menta o de regaliz, o echar un poco de zumo de limón al agua.

ADULTOS:
Una cucharadita de arcilla al día en un vaso de agua. Dependiendo de casos puede llegar a aumentarse la dosis hasta a varias cucharadas por día.

NIÑOS:
Media cucharadita de arcilla al día en un vaso de agua. Dependiendo de la edad y la situación la ingesta será desde varias cucharaditas hasta cucharadas del agua arcillosa sin el poso. La medida tradicionalmente usada para los bebés es de una cucharadita del agua arcillosa, 3 veces al día, antes de alimentarse.

ANIMALES:
4 cucharadas soperas por litro de agua al día. Echar en el bebedero y remover, dejar así durante el día para que el animal beba libremente. En caso necesario se le puede dar con biberón... etc. Cambiar la arcilla y el agua a diario.

PRECAUCIONES
La arcilla medicinal no es una sustancia inocua aunque sea muy natural, por lo tanto hay que observar una serie de precauciones al ingerirla.

- Durante la cura es recomendable reducir el consumo de grasas y aceites, y siempre tomar la arcilla alejada de la ingesta de cualquier grasa.
- La arcilla es incompatible con productos que contengan parafina. Por lo tanto no debe tomarse si se está ingiriendo algún producto con parafina (p. ej. algunos laxantes), o se ha tomado durante los 15 días previos.
- La arcilla es incompatible con medicamentos alopáticos u homeopáticos, ya que puede reducir o anular la acción de estos. 
- A veces puede producir estreñimiento, en ese caso hay que dejar de tomarla inmediatamente y solucionar el problema. Hay quienes prefieren beberla por la noche antes de acostarse en lugar de en ayunas por la mañana, pues aseguran que así no lo causa.
- No está recomendada en caso de estreñimiento crónico.
- No debe tomarse en caso de riesgo de oclusión intestinal.
- No debe ingerirse en caso de riesgo de estrangulamiento de hernia.
- Las personas que padezcan hipertensión deben controlar el consumo de arcilla, bajando la dosis o absteniéndose de la misma.

A LA HORA DE ADQUIRIRLA
EN TIENDAS
Aunque en realidad cualquier arcilla pura, fina y libre de arena serviría para uso interno, con el problema de contaminación que tenemos actualmente (campos fumigados, industrias, tráfico, contaminantes acumulados en una zona...), y dado que la arcilla es un poderoso absorbente de tóxicos, no es recomendable tomar ninguna arcilla a no ser que venga etiquetada como apta para uso interno, o que nos garanticen su pureza y calidad. Mejor si ha sido una arcilla soleada y si se especifica que procede de zonas limpias y controladas.
TERRENO PROPIO
Otra posibilidad es obtenerla de un terreno propio en el caso de que se tenga la certeza de la calidad de la misma. Hay que cribarla, airearla y solearla antes de su uso.

Como vemos, la arcilla de uso oral es muy fácil de utilizar y su acción en determinadas circunstancias suele ser bastante rápida, por eso siempre puede ser interesante tenerla a mano y estar familiarizados con sus múltiples aplicaciones.

Fátima Solé
Naturópata

ESTA INFORMACIÓN NO ES, NI SUSTITUYE, LA CONSULTA, TRATAMIENTO O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.

BIBLIOGRAFÍA
Clay Cures, Anjou Musafir, Pascal Chazot, Maping Publishing, 2006.
Upon a Clay Tablet, The Definitive Guide to Healing with Homeostatic Clay, volume I, A. V. Website Marketing Group, 2010.
Cómo Cura la Arcilla, Marie-France Muller, editorial Integral, 1998.
Cura natural por la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Arín, 1984.
Curarse y Rejuvenecer por la Tierra, el Sol, las Plantas, el Aire y el Agua, Raymond Dextreit, editorial Acuario.
El Poder Curativo de la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Océano Ibis, 1998.
El Poder Curativo de la Arcilla, Jorge Sintes Pros, editorial Sintes 1973.


martes, 5 de febrero de 2013

ARCILLA COMO GEL Y CHAMPÚ (GHASSOUL)

La arcilla puede ser una magnífica opción utilizada como gel y champú naturales, y por si sola, ya que no necesita muchos más ingredientes para dar buenos resultados. Esta tradición está llegando poco a poco a occidente gracias al ghassoul, un tipo de arcilla muy empleada en Marruecos con este fin, aunque en realidad sirve cualquier arcilla fina apta para uso terapéutico o cosmético.

Tiene mucho sentido sacarle partido a esta tierra medicinal como agente cosmético detergente, ya que sus propiedades calmantes, absorbentes de toxinas, bactericidas, drenantes o remineralizantes, entre otras muchas, la convierten en un elemento muy adecuado. Además puede ser una buena alternativa para quienes tengan problemas de piel como psoriasis, eccemas, dermatitis, etc., o para aquellas personas que padezcan sensibilidad a los productos químicos.

PREPARACIÓN BÁSICA
Se prepara de la misma manera tanto si es para gel como si es para champú. Mucha gente prefiere el ghassoul, aunque en general es indistinto el tipo de arcilla fina que usemos, es mejor probar diferentes arcillas y ver a cada uno cuál es la que mejor le funciona. Esta es la preparación básica, se puede usar así directamente o personalizarla con más ingredientes.
  • Mezclar arcilla seca con agua caliente, el doble de agua que de arcilla, remover y dejar reposar unos instantes. Con esta medida sale un resultado más bien líquido, pero si lo preferimos más espeso echaremos menos agua, pues en realidad se trata simplemente de crear la consistencia que más nos guste. La cantidad de arcilla dependerá de nuestras necesidades, por ejemplo, para una melena larga podríamos necesitar de 3 a 6 cucharadas soperas de arcilla seca.
PREPARACIÓN COMPLEMENTADA CON OTROS INGREDIENTES
Podemos aprovechar las propiedades de otros ingredientes naturales para enriquecer nuestro gel o champú, y así adaptarlo a nuestras necesidades y gustos personales:
  • En lugar de agua caliente añadir infusión caliente de plantas medicinales, como romero (circulación, caspa, caída del cabello....), cola de caballo (reafirmante, remineralizante, regeneradora...), malvavisco (suaviza, calma irritaciones), menta (caspa, refrescante)...
  • Añadir algunas gotas de *aceites esenciales le darán un aroma exquisito que luego quedará impregnado en la piel y el cabello. Con 1 ó 2 gotas por aplicación será más que suficiente. Por ejemplo, el aceite esencial de geranio de rosa es reafirmante, antifúngico, va bien contra la caspa, psoriasis, arrugas, ahuyenta los mosquitos, o alivia tensiones nerviosas. La manzanilla, alivia la ansiedad y calma irritaciones cutáneas. El naranjo amargo, aporta alegría, es revitalizante, regenera piel y cabello, y actúa contra la caída del pelo. La lavanda relaja, es cicatrizante, da volumen al cabello. El cedro cuando hay celulitis, caspa, grasa en el pelo, granitos en la piel, caída del cabello, y tiene una acción sedante. El ylang ylang, tonifica y da brillo al pelo, además de regular la grasa... las posibilidades son infinitas. Evitaremos los aceites esenciales con potencial dermocaústico como canela, orégano, tomillo o ajedrea.
  • Se pueden añadir unas gotas de algún aceite vegetal a la mezcla para hacerla más hidratante, como aceite de argán, almendras, caléndula, sésamo...
MODO DE EMPLEO
Hay que tener en cuenta que no va a hacer espuma.
Gel: extender por el cuerpo como si de cualquier otro gel se tratara, se puede aclarar inmediatamente o dejar actuar un tiempo.
Champú: extender por el cabello con un suave masaje, dejar actuar unos instantes y proceder al aclarado del mismo. 

Personalmente prefiero la arcilla sólo como gel o mascarilla para el pelo, pero hay mucha gente a la que le gusta el champú de arcilla también, por eso merece la pena probar esta práctica antigua y que cada uno valore los resultados en su piel o cabello. Y si nos funciona habremos añadido otra opción más a tener en cuenta en el camino hacia una cosmética natural respetuosa con el medio ambiente y con nuestra salud.

*Precauciones: Las mujeres embarazadas deben evitar los aceites esenciales, o buscar el asesoramiento profesional para conocer cuáles son seguros en su estado.
*Hay que tener cuidado que los aceites esenciales no entren en contacto con los ojos, si esto ocurriera, lavar inmediatamente con un aceite vegetal, nunca con agua.

Fátima Solé
Naturópata

Bibliografía recomendada para conocer las propiedades de los aceites esenciales en la cosmética natural:
Por Una Cosmética Inteligente, Dominique Baudoux, Amyris ediciones, 2010.

jueves, 11 de octubre de 2012

ARCILLA MEDICINAL DE USO EXTERNO: CÓMO UTILIZARLA

Considerada por muchos un elemento básico del botiquín natural, la arcilla o barro medicinal es un tipo de tierra con potencial curativo muy versátil. Además ha formado parte de los remedios naturales más valorados por el hombre y los animales desde la antigüedad. En este artículo abordaremos sobre todo su uso de forma externa, que puede ser útil tanto para personas como para animales.

PROPIEDADES DE LA ARCILLA
Gracias a la sinergia de todos sus componentes, tiene un alto poder de absorción y adsorción -atrae sustancias a la vez que fija y neutraliza toxinas y alcaloides- así como propiedades analgésicas, antitumorales, cicatrizantes, bactericidas, remineralizantes, vulnerarias, desintoxicantes, drenantes, o antiinflamatorias, entre otras. Estas características han hecho que tradicionalmente sea usada como apoyo en todo tipo de enfermedades, ya sea en su uso interno o externo, desde dolores, tumores, abcesos, afecciones de piel, inflamaciones, problemas musculares, articulares, congestiones, heridas, infecciones, intoxicaciones...

CÓMO MANIPULAR LA ARCILLA
  • Lo más aconsejable será introducirla en envases de cristal y manejarla con utensilios de madera, y nunca usar materiales que puedan dejar residuos como metales, plásticos, recipientes esmaltados, etc. 
  • Cuando tengamos que añadir agua a la arcilla, jamás utilizaremos agua del grifo clorada, sino agua de manantial, mineral, o filtrada.
  • A la hora de retirar la arcilla lo haremos con agua sola, o infusiones, etc. pero no con jabón. Nunca hay que arrancarla de la piel. Si se ha pegado, echando agua sobre ella poco a poco se reblandecerá y saldrá sin problemas. No hay que asustarse si al retirar la arcilla la piel está algo enrojecida, es una reacción normal que pasará al cabo de un rato.
  • ¿A qué temperatura se debe aplicar? En general se preparará a temperatura ambiente pues es la forma como mantiene mejor sus propiedades. Pero en determinados casos cuando no se tolere fría, podemos calentar la arcilla, ya sea al baño María, o añadiéndole agua caliente, o bien dejándola unos minutos al sol, cerca de una estufa, en el horno, o encima de la tapa de una cacerola al fuego.
  • Se puede preparar arcilla para varias veces (excepto si la arcilla se ha calentado), sobre todo si la vamos a necesitar a lo largo del día o de varios días seguidos.
  • Una vez usada hay que desecharla.

FORMAS DE APLICAR LA ARCILLA EN USO EXTERNO 

Arcilla seca
Se usa tal cual en su forma natural en seco.
A modo de polvos de talco: utilizar arcilla de uso interno (por ser la más fina) como polvos de talco, para bebés por ejemplo.
Desodorante: se aplica arcilla de uso interno en los pies o en las axilas, esto ayuda a eliminar olores desagradables o a prevenir hongos.
Cama para nuestras mascotas enfermas: podemos hacer una camita de arcilla seca para nuestras mascotas enfermas,  rellenando una funda de almohadón o bolsa de tela con ella, esto les ayudará a descansar mejor y favorecerá su recuperación.

Agua arcillosa
Se trata de obtener un agua turbia, añadiendo arcilla a la misma. Este agua se usará en las siguientes aplicaciones:
Fricciones: se moja un paño de algodón en el agua. Con él se procede a lavar o a friccionar la piel. Esta práctica es ideal para personas que permanecen encamadas o inmóviles, pues previene la aparición de llagas o de malos olores, a la vez que tonifica. No hay que aclarar la piel después.
Envolturas o Compresas: se moja un paño de algodón, toalla o similar en el agua arcillosa, se escurre y se aplica sobre la piel para descongestionar o aliviar en casos de insolación o de quemaduras, por ejemplo, o se usa como una versión más suave de la cataplasma por motivos prácticos o cuando esta no se tolere bien. Dependiendo de la finalidad y lugar donde se coloque, esta envoltura se cubrirá con otra tela seca, y se abrigará bien a la persona, para que no coja frío. Se puede ir renovando una vez se calienta.
Baño de arcilla: se echan en la bañera llena de agua templada, 3 ó 4 puñados de arcilla y se remueve. Mientras se está en el agua se consigue mantener la arcilla en suspensión con el movimiento de piernas y brazos. No hay que enjuagarse al salir. Esto va muy bien para la piel y ayuda a desintoxicar y a tonificar.
Baños de asiento, maniluvios y pediluvios: la arcilla se puede añadir al agua de los mismos para potenciar su acción.
Gargarismos y enjuagues bucales: en un vaso de agua diluir sal marina (entre una cucharadita y una cucharada) y arcilla de uso interno (entre media y una cucharadita), se remueve y se realizan gargarismos o enjuagues bucales. Útil en casos de afonía, garganta inflamada, anginas, aftas, problemas de encías... etc.

Arcilla líquida
Haremos una mezcla de agua y arcilla, debe quedar como una pasta fluida (como una salsa), que podemos usar para:
Baños de barro de cuerpo entero: es ideal practicarlo al aire libre en verano, si tenemos terraza o jardín donde hacerlo. Se aplica la arcilla líquida sobre todo el cuerpo ya sea con la mano o con una brocha. Dejamos que seque al sol, y una vez seca procedemos a retirarla con agua, va muy bien para estos casos tener una manguera de agua cerca. Esto es excelente para regenerar la piel, calmar molestias de problemas como la artritis, dolores musculares, cansancio, celulitis, psoriasis, problemas de piel...
Baños de barro locales: Se hace igual y sirve para lo mismo que el baño de cuerpo entero, pero se aplica sólo sobre una parte del cuerpo. Esta práctica es más fácil ya que se puede realizar dentro de casa, si no podemos secarla al sol, simplemente dejamos que seque al aire.

Cataplasma de arcilla
Preparación
Se mezcla la arcilla con agua y se hace una pasta consistente, que quede flexible como para adaptarse a los pliegues del cuerpo, pero que no gotee.
Podemos ir mezclando directamente el agua y la arcilla, removiendo hasta obtener la consistencia deseada; o cubrir la arcilla con el agua sin remover, dejar que repose hasta que la absorba, y posteriormente añadir más arcilla si hiciese falta. Este último método suele dejar la arcilla más manejable para su posterior aplicación.
Cómo ponerla en la piel
La extenderemos sobre un paño de algodón o de hilo doblado, la cataplasma debe tener un grosor máximo de unos 2 cm., luego se coloca sobre la piel, con la parte de la arcilla sobre esta. También se puede untar sobre el cuerpo directamente, aunque el uso del paño resulta mucho más cómodo. La persona debe permanecer abrigada pues no debe coger frío.
Este emplasto puede ser útil en cualquier parte del cuerpo, pues tiene un poder calmante, analgésico, emoliente, antiinflamatorio, antibacteriano, antitumoral, etc.

Distintas cataplasmas que podemos hacer
  • Del "bajo vientre" o del estómago: se coloca sobre toda el área digestiva, incluyendo estómago, hígado e intestinos, o bien una parte de esta. Suele formar parte de muchos tratamientos naturales, pues desde el punto de vista de la naturopatía muchas dolencias comienzan en esa zona, y por lo tanto la arcilla es un excelente apoyo para ayudar desintoxicar, equilibrar y desinflamar. Normalmente se deja una o dos horas, una o dos veces al día.
  • Cataplasmas sobre cualquier parte del cuerpo, ya sea un área reducida como por ejemplo la rodilla, o zonas más amplias como la espalda o el pecho, o incluso en los genitales. En el caso del pecho la cataplasma será muy fina, y se aplicará despacio, en los genitales o en la espalda suele ser gruesa.  
  • Sobre los ojos: se aplica cubriendo el ojo cerrado con una gasa, de forma que la arcilla no toque directamente el párpado. Hay personas acostumbradas que incluso se la ponen directamente sobre el párpado, pero cuando se seca resulta muy incómoda, al igual que a la hora de aclararla.
  • En el área del oído: se extenderá por la parte externa fuera de la oreja (alrededor de la misma), pero nunca dentro del oído.
Heridas abiertas
La arcilla en forma de cataplasma también se ha usado tradicionalmente con éxito sobre heridas abiertas que no tengan hemorragia. En este caso se pone directamente sobre la herida, y más tarde hay que retirarla con infusión de plantas como tomillo, romero o eucalipto, y desinfectarla con zumo de limón por ejemplo. Al lavar la herida puede ocurrir que quede algún resto de arcilla pegado, lo dejaremos, pues esto incluso ayudará en la cicatrización.
Otros elementos con que mezclar la arcilla para la cataplasma
Estas cataplasmas además de con agua se pueden hacer con todo tipo de líquidos naturales que potencian su acción y actúan en sinergia con la arcilla. Algunos de ellos son: infusiones de plantas, vinagre de manzana, zumos recién hechos de verduras o frutas, agua de mar, agua con sal marina, miel. o aceite de oliva.

UNGÜENTOS DE ARCILLA
Se suelen emplear sobre todo en caso de tendinitis, problemas musculares, articulares, de piel... Se preparan mezclando la arcilla con un aceite como el de hipérico, oliva o miel, hasta que quede como una especie de crema que se unta sobre la piel. Se pueden añadir aceites esenciales o extractos de plantas para potenciar su acción.

OTROS USOS
La arcilla tiene innumerables usos más, por ejemplo podemos hacer dentífricos con ella (http://youtu.be/rRSHhANJsIw), mascarillas de belleza, o hasta usarla como absorbente de olores en el frigorífico.

CON QUÉ FRECUENCIA HAY QUE APLICARLA
Todo depende del tipo de aplicación, finalidad de la misma, la persona a la que se le aplica. etc. Puede ser desde una cataplasma que se renueve cada hora en un abceso, una aplicación al día de un par de horas, varias aplicaciones al día espaciadas, hasta dejarla puesta la noche entera.
Por otro lado, si se nota incomodidad, calor excesivo, o frío, por ejemplo, es un indicativo de que es el momento de retirarla.

¿QUÉ ARCILLA ELEGIR? 
A no ser que podamos recogerla en nuestro propio terreno, cribarla y solearla, asegurándonos de que el terreno esté libre de tóxicos, tendremos que comprarla. Es muy importante adquirir sólo arcillas que se comercialicen con finalidad terapéutica (para evitar arcillas contaminadas), y estas las encontramos en algunos herbolarios o en farmacias.
Para empezar a familiarizarnos con ella si tenemos dudas sobre qué color o marca elegir, podemos buscar la arcilla que proceda de zonas más próximas a nuestro lugar de residencia, o escoger la de color verde como un primer acercamiento.
El color de la arcilla
Hay quienes recomiendan diferentes usos para la arcilla según su color, sin embargo, el color no tiene por qué ser determinante en cuanto a su acción, pues todas las arcillas tienen características similares, si bien en proporciones distintas. Por ejemplo, las cualidades de una arcilla verde podrán variar dependiendo de su procedencia y del tipo de arcilla que sea, pero no necesariamente por el color; así pues, la montmorillonita, una de las arcillas más apreciadas por sus propiedades, puede ser desde blanca, verde o incluso azul. Se trata más de encontrar la arcilla que se adapte mejor a cada persona y problema concreto, y eso sólo lo sabemos probándolas, ya que esta tierra medicinal actúa de forma diferente en cada persona y problema, por lo que es mejor tener varios tipos de arcilla en casa. Por eso, si probamos una arcilla y sentimos que no está dando resultados, podemos pasar a otra, que quizás funcione mejor.
Por otro lado, las arcillas que han sido soleadas, suelen ser más activas. Si no encontramos arcilla soleada, podemos hacerlo nosotros mismos, dejándola varias horas o días expuesta a la luz directa del sol.
Aunque algunas empresas nos venden la arcilla ya preparada a modo de mascarillas etc,. es preferible adquirir la arcilla pura en seco, y elaborar nosotros mismos el producto final. 

PRECAUCIONES
La arcilla es un elemento muy potente, por lo que hay que observar ciertas precauciones sobre todo cuando se aplica sobre órganos importantes, personas debilitadas, zonas muy congestionadas o tumores.
Hay que tener en cuenta que tiene el poder de atraer hacia ella las sustancias nocivas, por lo que es normal ver un "empeoramiento" en las primeras aplicaciones. Por ejemplo, una aplicación excesiva de repente sobre un tumor interno, podría causar demasiada inflamación con probabilidad de derivar en complicaciones. 
Por eso es importante en muchos casos, sobre todo cuando se trata de cataplasmas, empezar con aplicaciones breves, en capas finas, y no muy grandes, para ir aumentándolas progresivamente cuando comprobamos que el organismo va respondiendo positivamente, y de esta forma evitar las reacciones fuertes.
También es aconsejable una vez comenzadas las aplicaciones, no interrumpir el proceso, y seguir con ellas hasta que el problema se solvente o mejore lo suficiente, lo que puede llevar desde varios días, semanas o incluso meses, dependiendo del problema.

ARCILLA DE USO INTERNO
Aunque en este artículo no entraremos en el uso interno de la arcilla, tenéis una entrada con vídeo dedicada al tema aquí y otro vídeo más extenso sobre este tema: http://youtu.be/Mw6uxwm4V3U

IMPORTANTE: ESTE ARTÍCULO TIENE SÓLO FINALIDAD EDUCATIVA, EN NINGÚN CASO ES O SUSTITUYE LA CONSULTA, TRATAMIENTO O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.

Fátima Solé
Naturópata

BIBLIOGRAFÍA
El Poder Curativo de la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Océano Ibis, 1998.
Curarse y Rejuvenecer por la Tierra, el Sol, las Plantas, el Aire y el Agua, Raymond Dextreit, editorial Acuario, 1983.
Cura natural por la Arcilla, Raymond Dextreit, editorial Arín, 1984.
El Poder Curativo de la Arcilla, Jorge Sintes Pros, editorial Sintes, 1977.
Cómo Cura la Arcilla, Marie-France Muller, editorial Integral, 1998.
Usos Curativos de la Arcilla (dvd), Carlos Lestón.
L'Argilla Verde, Ricette, Dott. G. Ferraro, Argital.