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martes, 28 de enero de 2025

Ashwagandha: Una planta medicinal milenaria que te sorprenderá

 

En el mundo de las plantas medicinales, la Ashwagandha (Withania somnifera) está entre las más fascinantes y versátiles. Esta joya de la naturaleza, con una tradición milenaria en el Ayurveda y la medicina africana, está siendo cada vez más utilizada por los múltiples beneficios que se le atribuyen. Pero, ¿qué hace a esta planta tan especial?

Un vistazo general a la Ashwagandha

El nombre "Ashwagandha" proviene del sánscrito y significa "olor a caballo", debido al aroma característico de su raíz fresca. Aunque su fragancia inicial puede ser peculiar, al secarse se desvanece. Cultivar esta planta es sencillo: si puedes cultivar tomates, probablemente puedas cultivar Ashwagandha. Solo requiere un clima cálido, sol abundante y riegos moderados.

Propiedades atribuidas tradicionalmente:

  • Reguladora del sueño: aunque su nombre botánico (somnifera) evoca propiedades sedantes, su acción no es inmediata. Se considera que la Ashwagandha regula los ciclos de sueño, favoreciendo un descanso reparador tras un tiempo de uso. La ventaja de esto, es que se puede tomar a cualquier hora del día.

  • Adaptógena: como planta adaptógena, se la ha valorado tradicionalmente por ayudar al organismo a enfrentar cambios físicos, emocionales y ambientales, apoyando su equilibrio en épocas de estrés o fatiga.

  • A lo largo de los siglos, se le han atribuido propiedades calmantes, antioxidantes, antiinflamatorias, inmunomoduladoras, y muchas más. Investigaciones recientes están comenzando a respaldar muchos de estos usos tradicionales.

Usos y aplicaciones

Tradicionalmente, la Ashwagandha se ha empleado para una variedad de situaciones:

  1. Fortalecimiento y vitalidad: para situaciones de debilidad o fatiga, ya sea física o mental.

  2. Estrés y ansiedad: como apoyo para aliviar el agotamiento nervioso y promover una sensación de bienestar. Se considera una planta de acción lenta, cuyos beneficios se perciben después de un tiempo de uso que puede variar.

  3. Apoyo en el envejecimiento: utilizada como planta rejuvenecedora en el Ayurveda, se considera que fortalece músculos, memoria e inmunidad.

  4. Como apoyo en enfermedades degenerativas: como artritis, fibromialgia, fatiga crónica...

  5. Salud sexual y fertilidad: se considera que mejora la función sexual femenina y la fertilidad masculina.

  6. Apoyo cognitivo: se cree que podría mejorar la memoria y las capacidades mentales.

Formas de uso y preparación

En Occidente, la raíz es la parte más conocida y utilizada, y es en la que nos centramos aquí (aunque hojas y semillas también han tenido diversos usos). Se utiliza en polvo o troceada, mezclada con otros ingredientes o como decocción. Cada formato tiene sus ventajas:

  • En polvo: puede mezclarse con agua o alimentos, aunque se recomienda adquirirla de fuentes confiables para evitar adulteraciones.

  • Decocción: tradicionalmente preparada con leche (también vegetal si contiene grasa), pues ayuda a extraer mejor los principios activos. Puede acompañarse de especias como pimienta negra, canela o jengibre para potenciar su sabor y propiedades. Generalmente la decocción se prepara hirviendo la raíz con la leche unos minutos a fuego suave (entre 10- 20 min.).

La cantidad habitual varía según las necesidades: como tónico general, se suele ingerir un gramo diario. En situaciones específicas, la cantidad puede aumentar hasta 3-10 gramos por día, siempre bajo supervisión.

Precauciones a tener en cuenta

  • Embarazo, medicamentos, glucosa: consulta siempre con un experto antes de su uso si estás embarazada. También si tomas medicación, pues la planta podría interactuar con la medicación. La ingesta de ashwagandha puede afectar los niveles de glucosa.

  • Interacciones: puede alterar los efectos de los barbitúricos.

  • Sensibilidad a las solanáceas: al pertenecer a esta familia, podría ocasionar reacciones en personas sensibles, aunque suele ser raro, pero hay que tenerlo en cuenta.


La Ashwagandha es mucho más que una planta; podría ser un aliado ancestral para el bienestar. Si puedes, ¡cultívala en casa y descubre este regalo de la naturaleza! Espero que esta guía te inspire a conocer más sobre esta increíble planta.



IMPORTANTE

ESTA INFORMACIÓN NO ES NI SUSTITUYE, LA CONSULTA, TRATAMIENTO, O DIAGNÓSTICO, DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.



BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA

El Camino de Las Hierbas Ayurvédicas, Karta Singh Khalsa, Michael Tierra.

Alquimia de las hierbas. Rosalee de la Forêt.

Botanical Safety Handbook, Second Edition American Herbal Products Association.

Enciclopedia de plantas medicinales, Andrew Chevallier.



Fátima Solé



miércoles, 24 de julio de 2024

APROVECHA LA LUTEÍNA DE LA CALÉNDULA.

 


La luteína es un carotenoide afín ala mácula del ojo, se considera que la cuida, repara y protege. La mayor parte de los suplementos comerciales de luteína proceden de la flor de la caléndula ya que los pétalos de esta flor son ricos en este carotenoide. 

Por eso, aunque encontramos luteína en alimentos como perejil, espinacas, kale, maíz, yema de huevo, kiwi, naranja o pimiento, entre otros muchos, la caléndula -especialmente la de color naranja intenso- es otra opción de alimento medicinal interesante a tener en cuenta. 

 

La caléndula es una planta y alimento medicinal muy valorada desde la antigüedad por sus virtudes. Y ya su nombre botánico, calendula officinalis, nos está indicando que fue una planta oficial de la farmacopea antigua para tratar algunas dolencias. Esto lo indica el término officinalis de su nombre en latín. 

 

Además de carotenoides también contiene flavonoides, principios amargos, saponinas, resinas, mucílagos, etc., que actúan en sinergia. La sinergia de compuestos es importante a considerar cuando hablamos de plantas medicinales. 

Ya que las plantas actúan gracias a la sinergia de todos sus compuestos y no son solo un principio activo. 

 

La caléndula se ha utilizado tradicionalmente como vulneraria, antiséptica, como apoyo cuando hay fiebre, también en diversos problemas del sistema digestivo, por su poder para activar y ayudar a depurar el sistema linfático, e incluso se investiga su posible acción antitumoral. 

 

La caléndula es una planta muy fácil de cultivar, incluso en macetas, es una planta muy agradecida ya que al igual que la manzanilla, cuantas más flores le cortas más flores te da. 

 

Además, también se suele encontrar con facilidad en herbolarios para infusión, por lo que cabe preguntarse cómo podríamos incorporar esta flor a nuestra alimentación para aprovechar sus propiedades y también sus nutrientes para el sistema ocular. 

 

Todo depende de la forma de tomarla. 

 

La infusión de caléndula, por ejemplo, si bien tradicionalmente ha sido usada como apoyo del sistema linfático, digestivo, etc., y en ella extraemos algunos de los compuestos de la planta solubles en agua, no nos aporta luteína ya que este carotenoide no es soluble en agua, aunque sí lo es en aceite. 

 

Debido a esto, una de las mejores formas de aprovechar la luteína y las propiedades en general de la caléndula, sería incorporar los pétalos a nuestros platos directamente. Se consumen los pétalos sin el cáliz ya que éste puede ser un poco áspero para la garganta. 

 

Lo habitual suele ser ingerir de una a varias flores al día, mucho mejor si son frescas y poseen un tono naranja o amarillo intenso. 

 

Así que para aprovechar al cien por cien la luteína de la caléndula lo mejor es incorporar los pétalos frescos o secos, enteros o pulverizados en el momento, a la alimentación diaria como se hacía antiguamente que era muy normal, por ejemplo, echar caléndula a las sopas o para dar color al arroz. 

 

Podemos añadir pétalos de caléndula a: 

Ensaladas 

Arroces 

Potajes 

Guisos 

Sopas 

Postres, para darles color..

 

En platos calientes en general es mejor añadirla al final de la cocción. 

 

Por otro lado, aunque para consumo directo se toman solo los pétalos, si compramos la caléndula deshidratada para infusión o para hacer tinturas o aceites, es mucho mejor adquirir la flor entera con el cáliz ya que éste contiene sustancias valiosas como resinas que dan mayor potencia a nuestros preparados. 

 

Aunque encontrar caléndula seca de calidad en herbolarios no es fácil ya que esta flor se deteriora en muy pocos meses. Por eso, rara vez podemos adquirir flores secas que mantengan ese tono amarillo o naranja vibrante característico. 

Ese sería un signo de una caléndula deshidratada de calidad y recién secada, un color vivo parecido al que tiene la flor fresca. Si el tono está apagado, la planta quizá siga teniendo ciertas propiedades, pero habrá perdido potencia.  

 

Por eso, si podemos es ideal cultivar nuestras propias flores y además es muy fácil sacarlas adelante a partir de semillas.  

Y si no encuentras semillas de caléndula, aquí va un truco: encontrarás semillas en las flores secas enteras que venden para infusión, ya que siempre se les cuelan. 

 

Por otro lado, si puedes escoger, cultiva variedades que tengan flores de color naranja intenso ya que suelen ser las más ricas en carotenoides. 

 

Y a la hora de secar tus flores es importante secarlas rápido para evitar que se estropeen, un truco para secarlas rápido si tienes coche es ponerlas en una sola capa dentro de una caja de cartón en la parte trasera del coche protegidas de la luz. Si los días son algo cálidos en muy poco tiempo tendrás tus flores bien secas.  

Antes de guardar las flores secas es importante asegurarse de que están completamente deshidratadas estrujando el centro de la flor que debe estar bien crujiente, así evitamos sorpresas desagradables en un futuro cuando vayamos a usar esas flores que con tanto cariño hemos cultivado. 

 

Y por último, otra opción para incorporar los pétalos a la alimentación diaria es hacer una especie de pastillas mezclando pétalos secos recién molidos con crema de frutos secos o de semillas, como almendras o sésamo, añadiendo algún endulzante al gusto u otros ingredientes en polvo como cacao, raíz de regaliz etc., hasta conseguir una masa compacta. Con esta masa se forman bolas del tamaño de una cereza, se guardan en la nevera y se toman a modo de golosina. Aunque confieso que este método no me resulta agradable para consumir la caléndula.


ESTA INFORMACIÓN, NO ES, NI SUSTITUYE, LA CONSULTA, TRATAMIENTO, O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.



 Fátima Solé