lunes, 18 de marzo de 2013

MACERADO DE VINAGRE antivírico y fortalecedor de las defensas

Los macerados en vinagre son una magnífica forma de conservar las propiedades de los alimentos y de las plantas aromáticas. Tienen la ventaja de ser mucho más suaves que las tinturas hechas con alcohol de alta graduación, algo que los hace más adecuados para su uso por toda la familia. Además se incorporan fácilmente a la dieta a modo de aderezo en ensaladas, platos de verduras, etc. 

Aquí comparto una de mis recetas favoritas, inspirada en esta de mi admirada Rosemary Gladstar. Combina las excelentes propiedades antivíricas, antibacterianas y antifúngicas de varios alimentos medicinales, así como sus cualidades nutricionales al ser muy ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos, entre otras muchas. Y el mismo vinagre de manzana que nos sirve de vehículo para el macerado es riquísimo en propiedades, algo que convierte este tipo de preparados en un básico en nuestras despensas. 

INGREDIENTES
No hay cantidades específicas, pues es totalmente al gusto, los ingredientes pueden variar según lo que cada uno tenga en su despensa y sus preferencias, simplemente hay que llenar un envase hasta arriba con los alimentos escogidos, aquí dejo las cantidades que suelo poner a modo de orientación:

1/2 litro de vinagre de manzana
1 cebolla grande
1 limón grande
un trozo de jengibre
7-9 dientes de ajo
cayena
envase de cristal de 1 litro de capacidad

Pelar la cebolla, el jengibre y los ajos, lavar el limón y cortarlos todos en rodajas finas. Llenar con los ingredientes ya cortados un envase de cristal que podamos cerrar bien, echar la cayena y rellenar hasta arriba con el vinagre de manzana, cerrar bien el envase.

Dejar así durante 4 semanas a temperatura ambiente en un lugar oscuro, agitar cada día y asegurarse de que todos los ingredientes quedan cubiertos por el vinagre para evitar que el preparado se eche a perder. 

Una vez pasadas las 4 semanas filtrar y guardar en un envase bien cerrado en la nevera, puede aguantar perfectamente varios meses. Si lo probáis directamente es probable que os resulte su sabor extremadamente fuerte, pero una vez añadido un chorrito en forma de aderezo sobre los alimentos, queda un sabor exquisito.

Se puede redondear la fórmula una vez filtrado, añadiéndole un poco de miel.

Recomendación: siempre que se pueda utilizar alimentos procedentes de cultivo orgánico o ecológico, para evitar posibles restos de agrotóxicos. Si no fuera posible, entonces el limón lo echaremos sin piel, pues las pieles de los cítricos cultivados de forma convencional suelen estar cargadas de sustancias nada recomendables que no son fáciles de eliminar.

Este tipo de preparados pueden ser un estupendo aliado y han sido empleados tradicionalmente contra virus, para fortalecer las defensas, frente a infecciones, o simplemente cuando notamos que se acerca una gripe o un resfriado. ¡Quien lo prueba, repite!

ESTE ARTÍCULO TIENE SÓLO FINALIDAD EDUCATIVA, EN NINGÚN CASO ES O SUSTITUYE LA CONSULTA, TRATAMIENTO O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.

Enlaces recomendados
Receta de Rosemary Gladstar en la que me inspiré:
http://www.youtube.com/watch?v=JU8U0bDmXks&feature=share&list=PLA9E31CB94B62C9FE 

Fátima Solé
Naturópata