sábado, 22 de octubre de 2011

ARTEMISA DULCE, CONTRA LA MALARIA Y EL CÁNCER

La Artemisia Annua, o Artemisa Dulce, es una planta conocida y utilizada en medicina china desde la antigüedad. por su potente acción contra las fiebres altas. Pero también era valorada por otros usos, hay registros en el año 168 AC en los que se la recomienda contra las hemorroides. También era utilizada contra la ictericia y como antiparasitaria, entre otras cosas.

Afortunadamente, desde hace varias décadas, se va recuperando poco a poco todo el conocimiento relacionado con esta joya de la naturaleza, siendo de gran interés no sólo por el descubrimiento en China de su acción contra la malaria, sino porque algunas investigaciones recientes apuntan hacia ella como un verdadero agente anticancerígeno, posiblemente muy eficaz contra una gran variedad de cánceres como el de mama, pulmón, próstata, colon, leucemia...

Algunos de los usos actuales de esta planta son contra la malaria, la giardia, como antimicrobiano, contra la schistosomiasis, diarrea, parásitos, picaduras de insecto, parasitemia, sin olvidar su acción para reforzar el sistema inmunológico, y su posible acción contra el cáncer.

Al parecer los compuestos de la Artemisia Annua funcionan reaccionando con las concentraciones de hierro que tiene el parásito de la malaria, atacando las membranas celulares del mismo y destruyéndolo. Dado que las células cancerígenas se nutren también de mucho hierro para replicar el ADN cuando se multiplican, los investigadores empezaron a preguntarse si la Artemisa Dulce tendría una acción parecida con el cáncer, descubriendo, en efecto, que es altamente tóxica para las células cancerígenas.

SU ACCIÓN CONTRA EL CÁNCER
Varias investigaciones con los principios activos de esta planta, llevadas a cabo en años recientes por la Universidad de Washington, están desvelando el que podría ser el secreto mejor guardado de la misma, y toda una revelación: su potente acción contra un gran número de cánceres. Todos los experimentos realizados muestran que los principios activos de la Artemisia Annua son muy rápidos y efectivos a la hora de destruir células cancerígenas en general, por ejemplo en cáncer de mama, próstata, o leucemia. Además son extremadamente selectivos, dirigiéndose directamente a las células cancerígenas, apenas dañando las sanas.
Por ejemplo, el uso del extracto destruyó células de cáncer de mama en dieciséis horas de forma absolutamente selectiva y rápida, y las de leucemia, unas de las más ricas en hierro, en 8 horas. En cuanto a las células malignas de fibrosarcoma, retrasó su crecimiento.
Según parece, su acción es hasta 10 veces más efectiva que los medicamentos habituales y con el excelente añadido de que prácticamente no daña las células sanas, contrariamente a lo que hace la quimioterapia.
Las conclusiones de esta investigación son claras, los investigadores afirman que esta rápida inducción a la apoptosis o muerte celular del cáncer debido a los principios activos de esta planta, podría convertirlos en agentes contra el cáncer efectivos y económicos.

Están desarrollando un medicamento al que han añadido algunos agentes que multiplican tremendamente la acción de los principios de la planta, y que podría hacer que pasara de destruir 100 células cancerígenas por cada célula sana, a 12 mil.
Sin embargo, desde este blog, y sin desmerecer el medicamento resultante que ojalá este en breve en el mercado, y desconocemos si ya lo está, defendemos siempre la acción de las plantas enteras, con toda la sinergia de sus principios activos en conjunto, incluso de aquellos que los científicos no saben para qué sirven. Preferimos el respeto por los procesos naturales a los que nos conducen las plantas, porque creemos que cada célula vegetal encierra una sabiduría milenaria difícilmente superable por la mano del hombre. Véase sólo lo que suele ocurrir una vez extraen y refuerzan principios activos de plantas y los venden como medicinas. Plantas que hasta entonces, bien utilizadas con la sabiduría ancestral, no daban ningún problema, en forma de pastilla sintetizada comienzan a crear resistencias y efectos secundarios hasta entonces desconocidos.

A pesar de que apenas existen datos al respecto del uso de esta planta por personas enfermas de cáncer, por lo que esta información debe tomarse con las debidas precauciones, los resultados de todas las investigaciones realizadas, por lo menos la sitúan como una planta muy a tener en cuenta que podría tener un gran potencial, y depararnos sorpresas importantes, siempre y cuando los intereses de la industria lo permitan, claro está...

SU ACCIÓN CONTRA LA MALARIA
Esta maravillosa planta ha demostrado ser entre 10 y 100 veces más activa contra la malaria que los medicamentos convencionales, y ha sido utilizada sin problemas durante más de dos mil años. La industria farmacéutica la descubrió hace varias décadas y sintetizó su principio activo. A partir de ahí empezó a ocurrir lo que nunca antes, se empezaron a crear resistencias. 
Por eso, somos muchos los que seguimos defendiendo el uso de la planta entera, dejando que actúen todos sus principios en sinergia, así se han utilizado durante miles de años sin problemas, todos los problemas empiezan cuando separamos compuestos en los laboratorios.
Además se ha demostrado que las decocciones tradicionales de Artemisia Annua poseen unos flavonoides que potencian la acción de la artemisina, principio activo antimalárico.

Pero si una farmacéutica vende pastillas, gana mucho dinero. Dar semillas, enseñar a cultivar la planta y explicar cómo se debe tomar, no enriquece a nadie y convierte a los pueblos en autosuficientes, y esto es muy peligroso según parece.
Es terrible además si pensamos que en estos países pobres mucha gente tampoco puede acceder fácilmente a los medicamentos, y cuando enferman de malaria, estando extremadamente débiles, en muchos casos deben realizar trayectos de varios días hasta el dispensario médico más cercano, lo que puede significar en lugares como el Congo, unos 100 kms de trayecto, y en el Amazonas, 3 días en barco. Esto está costando la vida a mucha gente, que, en el peor de los casos, si hubiera tenido la planta, como mínimo podría haber recuperado fuerzas para tener más posibilidades de acudir al médico.
 

Aparte de la amplia experiencia con la Artemisa Dulce de organizaciones como Anamed, también hay estudios científicos que avalan su eficacia contra la malaria. Varias investigaciones científicas en China concluyeron que la planta tomada en forma de polvo, ya sea mezclada con aceite o extraída con alcohol, tiene un 100 % de eficacia para superar la enfermedad.
Otro estudio de la universidad de Tübingen en Alemania, mostró que 7 días después del inicio del tratamiento con té de artemisia, el 77% de los pacientes ya no presentaban fiebre, el 88% habían recuperado las fuerzas, y en el 92% ya no tenían dolores musculares ni náuseas. Incluso si no se hubieran curado del todo, por lo menos ya estaban fuertes para poder ir al médico,
Esta misma Universidad demostró que el consumo durante 7 días del té de Artemisia Annua, normaliza los niveles de malaria en sangre.

En este sentido todo lo que podamos decir y más se queda corto para alabar la labor de la ONG Anamed, referente mundial en educación sobre el uso y el cultivo de la Artemisia Annua en los lugares más desfavorecidos, con un único objetivo, salvar vidas y no dejarse pisar por unos intereses económicos que pueden llegar a cosas tan aberrantes como, según explican en la web de la ONG, ofrecer financiación para su investigación a cambio de no publicar nunca los resultados, los responsables: una organización militar europea... Afortunadamente ellos no han accedido, pero yo me pregunto cuántos habrán vendido su alma al diablo en otras investigaciones.
Preguntas, muchas preguntas es lo que tenemos que hacernos, y darnos cuenta de que estamos en un sistema que ha normalizado lo patológico, hasta que no seamos muchos los que podamos ver esto, no habrá quien salga de este pozo que nos ahoga a todos.
Y después de las preguntas, actuar, difundir, cultivar, compartir semillas, compartir el amor por la sabiduría de la Naturaleza.

CÓMO SE TOMA

Hay diversas formas de consumirla tradicionalmente: en infusión de la planta seca, o la planta seca en polvo, o incluso, en algunos lugares de Asia, sus hojas frescas en la ensalada, aunque son un tanto amargas.

Aquí hago un breve resumen, recogiendo las recomendaciones de Anamed, enfocadas al uso de la artemisa contra la malaria. Dado que no he podido acceder a ninguna información detallada del uso de la planta entera cuando se trata de otras enfermedades, dejo esto sólo como referencia, recomendando que contrastéis con la página de Anamed por si hubiera cambios, ya que ellos nos mantienen al día en cuanto al uso correcto de la planta, y con profesionales que conozcan bien el uso de la misma.



La infusión para adultos en general se hace con 5 gramos de hojas secas, o 25 gramos de hojas frescas. Se vierte sobre las mismas un litro de agua hirviendo. Debe macerar por lo menos quince minutos. Esta infusión sólo dura 24 horas, debe renovarse cada día. Una vez hecha la infusión, se divide en 4 tazas que se repartirán a lo largo del día. Se toma durante un mínimo de 7 días, pudiendo llegar hasta 12.



En el caso de personas inconscientes, se aplica el té en forma de enema. La infusión con este propósito se hace más concentrada, se echa sobre 10 gramos de planta seca, o bien 50 gramos de planta fresca, medio litro de agua hirviendo. Se deja macerar un mínimo de quince minutos. Después se divide en 4 partes o más y se aplica en forma de enema a lo largo del día.


CULTIVAR LA PLANTA

¿Has pensado en lo fácil que resulta cultivarla? Mientras no vean el cultivo como una amenaza para los ingentes beneficios económicos de la industria farmacéutica y empiecen a prohibirlo como ya ha ocurrido con otras joyas de la medicina natural, podemos fácilmente cultivar Artemisia Annua, en cualquier terreno, o en casa, sólo necesitamos una maceta y un balcón donde tenerla. 
Esta especie puede crecer hasta unos 2 metros de altura, sus hojas son aromáticas, y es relativamente fácil de sacar adelante, pero es importante no confundirla con otros tipos de artemisa, ya que hay una gran variedad de ellas. Necesita luz y riegos periódicos. Es una planta de países templados y subtropicales, por lo que crecerá muy bien en ese tipo de climas, aunque puede adaptarse también a otras circunstancias, es cuestión de probar. 
Es anual, pero no tenemos que preocuparnos, una sola planta nos dará cientos de semillas, asegurándonos su cultivo de por vida si así lo decidimos y si nos dejan. Y una sola planta nos dará suficientes hojas y sumidades floridas que podemos secar para tener a mano cuando se necesiten. Si la secamos adecuadamente y la guardamos en un bote bien cerrado y alejada de la luz y del calor excesivos, tendremos artemisa por lo menos para un par de años o tres con todo su potencial.


Puede que en tu país no exista este problema con la malaria, pero seguramente conocerás a personas que viajan periódicamente a países que sí los tienen, quizás sea importante informarles, hablarles del trabajo de Anamed, para que a su vez ayuden a difundir estos conocimientos que pueden salvar vidas.

A la hora de haceros con vuestra primera planta o semillas, os aconsejaría que buscarais en asociaciones ecologistas de intercambio de semillas, en el caso de que viváis en una zona con este problema, quizás contactando con Anamed os puedan orientar, y si vivís en España, aquí tenemos la Asociación Dulce Revolución que está haciendo una labor increíble para difundir sobre esto, y en la misma podéis adquirir planteles o informaros de personas cercanas a vuestra localidad que os pueden falicitar el acceso a la planta. Desde aquí toda nuestra admiración y apoyo para este agricultor pionero y valiente, el señor Josep Pámies, que ha iniciado un movimiento de despertar y difusión maravillosos y que está llegando cada vez a más gente.



Os dejo enlaces y bibliografía de referencia, que me han servido de fuente para este artículo, y os recomiendo encarecidamente que, en el caso de querer luchar contra la malaria en vuestro país, toméis como referencia la página de Anamed y os mantengáis actualizados de la información que la ONG va añadiendo sobre el tema. 
MUY IMPORTANTE: especificaciones para mujeres embarazadas, madres lactantes, bebés y niños, con respecto al uso de la Artemisa Dulce contra la malaria en países desfavorecidos, en la página de Anamed.

Ah, y no olvidéis compartir semillas y el amor por las plantas medicinales, tenemos que unir fuerzas para proteger la sabiduría de la Naturaleza. Un bosque, un prado, un jardín silvestre... tienen la farmacia más eficaz y potente, pero de nada nos sirve si donde hay una joya medicinal, sólo sabemos ver una planta que adorna o una mala hierba. Si mantenemos estos conocimientos seremos autosuficientes, si los perdemos, dependeremos siempre de obtener lo que otros quieran ofrecernos, a cambio, claro está de dinero, la clave de todo.

Fátima Solé
Naturópata

ADVERTENCIA: ESTA INFORMACIÓN ES SÓLO A MODO DE ARTÍCULO INFORMATIVO Y DE OPINIÓN, EN NINGÚN CASO ES, O SUSTITUYE LA CONSULTA, TRATAMIENTO, O DIAGNÓSTICO DEL PROFESIONAL DE LA SALUD COMPETENTE.

ENLACES DE INTERÉS










BIBLIOGRAFÍA
Sanando con Alimentos Integrales, Paul Pitchford.
Plantas Antimaláricas de Tumaco, Silvia Blair. 
Litt's Drug Eruption Reference, Jerome Z. Litt.